Una Cultural bipolar acrecentó sus problemas en un estadio en el que esta vez el Ceuta se llevó todo el botín para dormir entre los elegidos. Le bastó Konrad para apuntarse la victoria. El americano aprovechó su primera titularidad a lo grande. En el primer ataque visitante encaró a Calero y fue empujado por Ojeda, excedido en la ayuda. Rubén convirtió la pena máxima, más pena que nunca para un rival que no tuvo ni la suerte ni luego el juego necesarios para afrontar una remontada.

La reacción al varapalo confirmó las buenas sensaciones del inicio, las de una Cultural dominante que hizo virtud de la posición y el despliegue de Diallo. De las ocasiones se encargó, cómo no, Chacón. El larguero y Vallejo, en su única parada de mérito, echaron el cerrojo. Y de eso sabe mucho el Ceuta, con seis porterías a cero consecutivas en su haber.

Insistían los blancos, punzantes por los costados desde diagonales que trazaban con sus pases Diallo y Bicho, o desde el pundonor de Ojeda. De los delanteros, ni rastro. Por el camino quedó una fea entrada de Konrad sobre Calero que el colegiado castigó con la amarilla. Y gracias. La vida extra le dio más opciones a Konrad de atacar el flanco débil que, en la reanudación, dejó a Marcos a un palmo de gol. Con otra genialidad se despedía el extremo.

El marcador, y el reloj, se le hizo cuesta arriba a la Cultural, tan inoperante como en todos sus partidos en el Reino. De pundonor va sobrado. Otra cosa es la calidad. Sendos cabezazos de Calero y Rodri, dos defensas, ni siquiera sirvieron de amenaza a Vallejo. Lo vio tan crudo Ziganda que retiró a sus dos delanteros, Justo y Sobrino. Tan cuestionable como sacar de la ecuación a Diallo, el mejor. Ni Collado ni Paraschiv, en una de sus últimas oportunidades, consiguieron superar a dos gigantes, Diego y Carlos Hernández.

A la contra Salvi y Matos rondaron el 0-2 por anticipado, aunque, en realidad, el choque estaba visto para sentencia ante el nulo peligro del cuadro leonés. Lo festejaron por todo lo alto los ceutís presentes en un Reino que, definitivamente, es una losa para la Cultural de Ziganda, que hoy echó su primer borrón.