
El catalán, que apuntaba a una salida al inicio del verano, pasa a ser uno de los baluartes en ataque, pero su cláusula es peligrosamente baja: dos millones
Ya en circunstancias normales era un tema que convenía solventar antes de que aparezca una oferta tentadora. Pero los acontecimientos de las últimas horas lo convierten en una urgencia: el Espanyol debe blindar cuanto antes a Marcos Fernández. El delantero de Cambrils tiene una cláusula de rescisión bajísima, de dos millones de euros. Y, sin el lesionado Kike García, su concurso esta temporada pasa de aconsejable a necesario. Firmado por Fran Garagarza en junio de 2025 procedente del filial del Betis para acabar cediéndolo hace un año al Ceuta, Marcos se destapó en Segunda División con 14 goles y ha acabado de convencer a Manolo González y al área deportiva a su retorno, por bien que la idea inicial pasaba por volver a cederlo o incluso traspasarlo. Lleva tres goles ya en esta pretemporada, ante Olot, Pau y el pasado sábado un trallazo por toda la escuadra al Middlesbrough, después de que Kike se retirara por una lesión que le ha acabado deparando una intervención quirúrgica. La baja del conquense, que se prolongará por unos cuantos meses, eleva los enteros de un Marcos Fernández que ya se postulaba para varias demarcaciones, desde el segundo punta al interior derecha, haciendo las veces de otro lesionado de larga duración como lo es Javi Puado. En cuanto al blindaje, ya contaba el Espanyol con un derecho preferencial de tanteo para retenerlo en caso de que llegara una propuesta por los dos millones de su cláusula. Pasaba (y pasa) por doblarle su ficha actual, lo que aumentaría esa cláusula hasta los ocho millones. Una cifra que se puede acordar ahora sin necesidad de esperar a una oferta -incluso pactarla para después del mercado, evitando así colapsar el límite salarial-, y ahorrarse sustos.
Manchester United
Real Madrid
FC Barcelona
Alle Kommentare