
Segunda derrota seguida para cerrar la pretemporada, esta vez ante el Atalanta.
El Athletic se acerca a los tacos de salida de la Liga con más dudas que certezas. Tras un paseo militar ante rivales de perfil bajo y contra un racing que estaba poniendo los cimientos de su nuevo edificio, se sometió a dos exámenes rigurosos, ante el Marsella y Atalanta. y en ambos cayó de forma merecida. No es que le avasallaran, pero tampoco se vio a ese equipo fresco y con rock and roll en las piernas que trata de apadrinar Terzic. En Bérgamo volvió a descuidar la frontal del área y permitió un disparo lejano de Zalewski, que sentenció el choque, pero respondió con entereza, como en el Vélodrome, y tuvo una ocasión clarísima de canales que envió a las nubes y un penalti no pitado de Kassounou sobre Johaneko. el colegiado Diop se llevó el silbato a la boca con intención clara de pitarlo, pero se lo comió de una forma lamentable. Normal que los leones protestaran enérgicamente. Lo importante era seguir dando pinceladas al proyecto del germano y ver a uno de los campeones del mundo, Simón, que con tres sesiones tan sólo a sus espaldas, ya formó de titular. Apenas tuvo trabajo y en el tanto de los lombardos estaba tapado e incluso pudo despistarle que el balón rozara en un futbolista. Terzic puso en liza un once de lo más reconocible. Bien es cierto que Laporte y Nico Williams, los campeones del mundo que se quedaron en casa, tienen muchas opciones de entrar en el once del estreno ante el Sevilla. Y Guruzeta se quedó en casa por precaución. Jauregizar también es claro protagonista y no arrancó en Italia. No actuaron Padilla, Monreal, Rincóny Serrano. La primera parte fue muy plomiza, con el balón en botas del atalanta para nada, abanicar la pelota sin mucha profundidad, y el Athletic muy metido atrás esperando las contras. En el arranque sorprendió una carrera de Bellanova en la que dejó muy atrás a Yuri, uno de los galgos rojiblancos. Centró a Sacamacca, peor no pudo cerrar la jugada con gol. Areso fue de nuevo el lateral adelantado para dejar tres atrás cerrado. Y estuvo participativo. Un centro del lateral navarro en el minuto 20, tocado posteriormente por Gerenabarrena sirvió un balón aéreo para Sannadi, que la bajó con el pecho pero lanzó la bola fuera. También tuvo algún despiste el cascantino , como un despeje de cabeza en el área a una zona central, que acabó en el balón sin dueño y permitió disparar a Zalewski con la zurda, aunque no enfocó a los tres palos. El mayor criterio lo ponía Ederson, pero se notaba las alturas de temporada en a que estamos, porque el juego era un dolor de muelas. Los rojiblancos escuchaban música de viento cuando sus posesiones se estiraban. Gerenabarrena estuvo muy ordenado y abarcó mucho campo. Terzic también eligió un 4-3-3 en algunos momentos. La segunda parte despertó con el tanto de los lombardos. Bernasconi progresó por banda izquierda y su centro llevaba muy malas intenciones, pero lo rebañó un ágil Yuri. Los rojiblancos se vieron desarbolados durante unos instantes, sobre todo en los balones al espacio. Scamacca tuvo una oportunidad muy clara que acabó con una vaselina, pero estaba en fuera de juego. Los cambios sí modificaron algo el ritmo, sobre todo con dos intervenciones de Adama, un balón que envió alto y un centro-chut que no pudo rematar Sannadi. La mejor jugada combinativa llegó en el minuto 86, con un centro de Djaló y amago de Sannadi para dejar solo a Canales, que no pudo enviar entre los tres palos la bola. Djaló dio otro aire al equipo, junto con la chispa de Navarro. El madrileño acabó de lateral. Esta vez no hubo confeti como el año pasado en Champions en el mismo escenario,. Otra vez será. Mejor olvidarlo y pensar en el Sevilla.
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