El RC Strasbourg Alsace ha completado uno de los mercados de fichajes más rentables de la Ligue 1 en años recientes, ingresando más de 94 millones de euros en ventas mientras invertía apenas 20 millones en cuatro incorporaciones. La operación central del verano fue la salida de Valentín Barco al Chelsea por 40 millones de euros el 2 de agosto, un movimiento que dejó claro desde el primer momento que Strasbourg actuaría este mercado como un club vendedor sin complejos.

Barco era uno de los laterales izquierdos más codiciados de la Ligue 1 y la disposición del Chelsea a satisfacer el precio pedido por Strasbourg sin dilaciones es una prueba del nivel al que el club alsaciano ha llevado su trabajo de desarrollo de talentos. Su marcha supera con creces cualquier récord de transferencia previo del club y aporta una base financiera considerable, aunque deja un hueco defensivo real que los nuevos fichajes deberán tapar.
Las salidas no se detuvieron ahí. El 17 de agosto, Strasbourg ejecutó una doble venta al mismo comprador: Julio Enciso marchó al Ipswich Town por 30,5 millones de euros y Guemissongui Ouattara lo siguió a Portman Road por 20 millones el mismo día, entregando al club inglés dos de los atacantes más interesantes del fútbol francés por un total combinado de 50,5 millones. Antes, Junior Mwanga ya había salido al Havre por 1,5 millones y Rabby Nzingoula al West Bromwich Albion por 2,4 millones, mientras que las cesiones de Rayane Messi (Al-Ettifaq) y Saïdou Sow (FC Nantes) completaron un vaciamiento de plantilla de siete jugadores en apenas 21 días.
La reconstrucción ha sido selectiva pero razonada. Jacobo Ortega llegó procedente del Real Madrid Castilla por 10 millones de euros el 17 de agosto, el fichaje más caro del mercado y una apuesta de calidad para un jugador formado en uno de los sistemas de cantera más exigentes del mundo. Fábio Baldé se incorporó desde el Hamburgo SV por 7 millones tres días antes, aportando contundencia física y experiencia en la Bundesliga 2, mientras que el traspaso de Giovanni Reyna por 3 millones desde el Borussia Mönchengladbach —cerrado el 4 de agosto— resulta una compra muy acertada dado su perfil. El portero Filip Jørgensen, cedido por el Chelsea el 11 de agosto, completa el cuarteto de incorporaciones.
El resultado neto arroja un superávit cercano a los 75 millones de euros, una cifra que agrada al consejo de administración pero que exige respuestas sobre el terreno de juego. Strasbourg ha liquidado tres activos de alto valor en el eje ofensivo y defensivo y ha reinvertido en cuatro jugadores con perfiles y trayectorias distintos. Si Ortega, Baldé, Reyna y Jørgensen son capaces de cubrir el hueco dejado por los cedidos al Chelsea y al Ipswich, esa será la gran pregunta que marcará la temporada del club alsaciano.
Racing Straßburg
Giovanni Reyna
Saïdou Sow
Valentín Barco
Guemissongui Ouattara
Filip Jørgensen
Junior Mwanga
Rayane Messi
Julio Enciso
Rabby Nzingoula
Jacobo Ortega
Fabio Baldé
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