
Frenesí, llamadas y peticiones imposibles, la cara oculta de los traspasos que se cierran a escasas horas de que la ventana de traspasos eche el cierre.
Los cierres de mercado son a veces casi tan emocionantes como un derbi o un Clásico. Millones de aficionados refrescan sus teléfonos móviles para consultar si sus equipos logran ese fichaje de última hora. Porque para algunos, estos cierres son como la Noche de Reyes. Pura magia o carbón. AS se adentra en las entrañas de esas últimas horas de frenesí y llamadas para cuadrar las piezas de un puzzle que no siempre llega a completarse. Más en un verano donde los tres grandes de LaLiga (Madrid, Barcelona y Atlético) no paran de ser noticia por sus fichajes. Y, especialmente, con el gran elefante del mercado: el Caso Julián. Con un Barça a pico y pala y un Atlético dando un portazo tras portazo. Uno de los actores principales en el mercado de fichajes son los agentes. Esos rostros menos conocidos, pero indispensables para ese movimiento de jugadores. Toni Calvo, socio de la agencia SportySpain junto a Alberto Moral, desgrana cómo se viven estos días: “Las llamadas son ilimitadas, estamos 24/7 al teléfono. Hablando con clubes y jugadores, porque somos el enlace. El mercado se gestiona echándole horas, muchos viajes y llamadas. A veces vamos con el tiempo justo porque un club quiere reforzar una posición o un tipo de jugador y no va con una sola bala”. Y añade: “Detrás de cada foto de un fichaje hay muchos flecos. Los últimos días son de muchos nervios. Puedes tener a todos tus jugadores colocados, pero de repente un club quiere sacar a uno de tus futbolistas...”. Esas salidas imprevistas son de los momentos más tensos, como apunta Calvo a AS: “Hay que estar alerta siempre con las situaciones que se dan en la última semana. Ahora pueden estar con equipo y mañana su equipo le quiere dar una salida para traer a otro. Es más agobio de tener que colocar a un jugador que no estaba previsto, ayudar en su salida. Por eso es muy importante llegar a esta semana con los jugadores colocados, porque estos días son frenéticos y no es nada raro que se cierre una operación a las once de la noche del último día”. De ahí que desde SportySpain también apuesten por mover a sus jugadores desde enero cuando ven que se acaba su contrato: “Todo el mundo se queda con los fichajes galácticos, pero esos son los que menos. Durante el año intentamos tener al jugador en el escaparate, que esté vivo en el mercado, y así anticipándonos. Desde enero estamos trabajando y exponiéndolo para tener un mejor camino. Acelerar ese proceso. No da resultado, porque en este mercado solo nos queda un jugador por colocar, que lo lograremos. Pero esto se debe al trabajo de anticiparnos, porque la economía del fútbol cada vez está más apretada y hay que trabajar con más tiempo”. Sobre esa económica del fútbol están vigilantes departamentos como el del control financiero de LaLiga. Que repasan cada operación de los clubes de Primera y Segunda para que todo esté en orden. Son los que dicen si tienen límite salarial o no suficiente para lograr ese traspaso. Sobre ello habla Marta Alonso, directora adjunta de la dirección general corporativa de LaLiga: “El problema del cierre de mercado son las operaciones en cadena. Vienen dos clubes para hacer una operación, uno para darle de baja y otro para darle de alta. A veces el primero no suelta al jugador hasta que no tiene atado a otro jugador... Incluso hay veces que se dan situaciones de una cadena de tres o cuatro clubes”. Un tapón que genera nervios, como el de ver correr el reloj y que la hora tope se echa encima: “En esos casos, nosotros muchas veces tenemos toda la información porque el último día de mercado los clubes levantan las cartas y nos dicen que están negociando con este, este y este. Nos preguntan cuánto les vamos a imputar de coste plantilla... Es un caos (risas). Son 42 clubes y aunque tengan la plantilla cerrada, todos los equipos están expectantes por si hay una oportunidad de mercado”. Y añade: “Es estresante, pero en los últimos años los clubes se han profesionalizado mucho y los papeles están como deben, salvo contadas excepciones… Hay llamadas diciéndonos ‘¿Nos dais media hora más?’ Y nosotros no podemos, la herramienta se cierra automáticamente. Te sorprendería las llamadas que recibimos en ese sentido (risas). Es imposible dar más tiempo”. Hay veces que esas tensiones del mercado dan el salto hasta el campo. Como es el Caso Julián. Mientas el Atlético ha dicho de todas las formas posibles que no se lo venderá al Barcelona, el club azulgrana sigue a pico y pala. Lo que está generando un tensión que se reflejada en la relación de la afición rojiblanca con el argentino. Sobre esa situación, Calvo explica a AS cómo su agencia trabaja estas situaciones: “Cada uno tiene su forma de verlo. Nosotros intentamos proteger siempre al futbolista y no ponerlo en el disparadero. Si lo pones en la palestra, suceden cosas como las del otro día en el Metropolitano. Hay que manejar la carrera de un jugador velando por sus intereses. Si vemos que puede ir a otro clubes se puede gestionar, pero siendo agradecido con el club en el que estás. Hay que ser siempre agradecido y coherente, hay que proteger siempre al jugador y al club”. Y prosigue: “Nosotros creemos que hay situaciones en las que un futbolista tiene que salir: si un jugador crece más que el club, por lo que ya ha tocado techo, o cuando el club crece mucho más que el jugador. Hay que poner esa balanza”. Mientras los grandes focos se posan en el Caso Julián, el resto de clubes siguen con su goteo de fichajes. El cual puede acelerarse en las últimas horas del 1 de septiembre, cuando el mercado afronte su recta final. Eso sí, Marta Alonso les avisa: “Siempre hay muchas operaciones que no salen por la propia negociación, hay piezas que no encajan, un jugador, un club...” Así que los equipos ya saben: los deberes hay que hacerlos cuanto antes.
Manchester United
Real Madrid
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