
El genio de Zadar recibe a AS en Milanello, la ciudad deportiva del Milan. El exmadridista seguirá impartiendo su magisterio una temporada más de rossonero.
Luka Modric (Zadar, Croacia, 9-9-1985) cumplirá el próximo miércoles 41 años, pero se mantiene con la ilusión de un chaval. En Milán inicia su segundo curso sin ponerse fecha de caducidad. Nos lo cuenta en AS. Primero te doy un abrazo porque ha pasado mucho tiempo sin verte, aunque te hemos seguido mucho. ¿Cómo estás en Milán? Veo que te ha gustado porque te has quedado otro año más. Sí, parece que sí. Me siento bien. Estoy muy, muy contento con la vida en Milán. Desde el primer día me recibieron muy bien en el club, los aficionados, y por eso estoy contento. La ciudad es bonita, es diferente de Madrid, pero también me gusta. De verdad, estoy disfrutando y estoy contento y feliz aquí. No sé si te diste cuenta, pero es curioso porque pasas del Madrid, el rey de la Champions con 15 Copas de Europa, al Milan, que es el segundo en el palmarés con siete. Y mira que lleva casi 20 años sin ganarla, pero sigue siendo el segundo. O sea, puedes decir que has estado en los dos equipos con más Copas de Europa. Sí. 22 en total. Sí, sí, sí. Eso dice mucho del Madrid y del Milan. Madrid es el equipo más grande de la historia y el Milan es un equipo grande, el que tiene más títulos europeos después del Madrid, lo cual dice mucho de este club. Aunque lleva mucho tiempo sin ganarlo, siguen siendo un club histórico con una historia increíble, y solo falta volver a ese nivel que han tenido en los años 90, 2000 y después. Pero bueno, creo que, independientemente de esto, el Milan sigue siendo un club histórico y grande, uno de los más grandes del mundo. Cuando tú eras un niño, aquel Milan con Gullit, Rijkaard, Van Basten, Baresi, leyendas, Ancelotti... aquel equipo era casi invencible. Al Madrid nos tenía frustrados porque era un equipo que era imposible de derribar. El Milan tiene también mucha leyenda, no sé si tanto como el Madrid, pero sí mucha. Sí, sí, claro. Yo he crecido viendo mucho fútbol italiano porque Italia está cerca de Croacia, y crecí viendo mucho de ese fútbol, el cual en su época era a lo mejor la liga más fuerte del mundo, como ahora es la Premier, y había jugadores increíbles. El Milán era mi equipo de pequeño, el que admiraba. Al final nunca pensé que mi camino me iba a traer aquí, pero la vida escribe cosas increíbles, y al final estoy aquí. ¿Y qué te dijo Ancelotti? Porque claro, él conoce la casa muy bien, estuvo aquí muchos años y supongo que lo hablasteis antes de tomar la decisión. Incluso en la época cuando estuvimos en Madrid, a veces hablábamos de Milán y él me contó su experiencia, su historia con el Milan. Él me llamó cuando se sabía que yo no iba a continuar con el Madrid y él tampoco. Me llamó unos días después porque sabía lo del Milan, ya que le preguntaron por mí desde aquí y... ¡Ah!, ¿le avisaron? Sí, sí, sí, se lo dijeron. Y me habló de lo mejor, ¿sabes?, aunque yo ya sabía que es un club grande. Tú eso lo percibes por cómo la gente habla del Milan. Es como cuando la gente habla del Madrid, se habla de una manera diferente. Así se habla del Milan también cuando hablas con la gente y, sobre todo, del pasado... De su historia... De su historia. Por eso yo no tenía muchas dudas de qué iba a hacer cuando apareció el Milan. Cambiemos de tercio. Hace mes y medio tomó una decisión que gratamente nos sorprendió a todos los ‘modricistas’. Creíamos que después del Mundial se nos acababa Luka y de pronto nos sorprendes a todos. Incluso al no jugar la Champions el Milan, yo ya pensaba que seguramente no ibas a querer, pero nos dices: “No, un año más, quiero ayudar al Milan, quiero seguir disfrutando del fútbol”. Yo siempre tenía ganas de continuar; incluso yo podía haber firmado el pasado mes de noviembre, después de tres o cuatro meses aquí. Un año más... Sí, así es. Pero yo se lo había dicho al club, que quería esperar para ver cómo me iba a sentir, si iba a seguir teniendo las mismas ganas, la misma pasión, la misma motivación. Al final, cuando terminó todo en el Mundial, en mi cuerpo se quedaron estas ganas, esa motivación y esa pasión. Por eso quería seguir, porque todavía me siento bien y con fuerza. Yo no hago cosas solo por hacerlas, por estar aquí por estar y no ser importante. Esas son las cosas que me motivaron para seguir un año más. Y bueno, terminó la temporada como terminó, no de la mejor manera, pero independientemente de esto, luego hablando con el nuevo entrenador [Rúben Amorim], con la gente del club, con el dueño… me mostraron el nuevo proyecto, qué es lo que quieren, y me contaron que soy parte de él, que me quieren ahí para ser una parte muy importante de este nuevo proyecto. Esto también es un plus cuando estás tomando decisiones. Luego hablas con la familia, con mi gente, valoro su pensamiento y opinión, pero al final era mi decisión, ¿sabes? Yo tenía que sentir dentro que quería seguir compitiendo y entrenando todos los días, y esas fueron todas las cosas que me llevaron de nuevo aquí. Eso es admirable porque la semana que viene cumples 41 años. Hasta no hace tanto se daba por hecho que un futbolista, al llegar a esa edad, no solamente deja el fútbol, sino que dice: “Bueno, quiero ya olvidarme hasta de la pelota o del fútbol”. Tú amas el fútbol, y supongo que piensas que el día después de dejarlo habrá un vacío demasiado grande. Pero es que es verdad, no sé cómo lo haces, pero se te ve físicamente igual de peso, con el mismo talento que no caduca y con los mismos movimientos. Supongo que dices: “¿Por qué me voy a ir?”. Porque parece una obligación que a partir de cierta edad hay que retirarse del fútbol. Sí, parece que está en el aire ese discurso de que cuando llegas a cierta edad es mejor retirarte y dar un paso al costado, pero yo no lo veo así si te sientes bien, porque esta es mi vida. Yo amo lo que hago; amo el fútbol de verdad y estoy feliz y disfrutando. Llevo haciendo esto más de 30 años, empecé de niño a los 6 años y sé que esto no puede durar tanto como otros trabajos. Pero para mí esto no es un trabajo, es algo que amo. Y cuando haces algo que amas, no lo consideras un trabajo. Es algo que disfruto día a día, y mientras me sienta bien y vea que puedo cumplir con lo que me piden o con lo que debo hacer, quiero continuar. ¿Cuánto va a ser eso? Sé que el final está cada vez más cerca, pero no sé si será este año o el próximo. ¿O uno más? O uno... Nunca se sabe. No te has marcado entonces: “Este es mi último año”. Eso no lo tienes en la cabeza. No lo sé, de verdad. Puede ser, honesta y realmente puede ser, pero no quiero decir eso ahora que estamos en septiembre. Primero quiero... Ver cómo va la temporada. Sí, ver cómo va la temporada y cómo me siento. Como te he dicho antes, cuando tomo decisiones escucho a mi cuerpo, por eso vivo el día a día y no miro mucho hacia adelante. Intento estar en el presente, vivir el ahora, disfrutar y luego ya veré qué me dice el cuerpo. Pero hasta ahora todavía pienso que puedo estar en este nivel, y creo que lo estoy demostrando en los partidos y con todo; por eso quiero seguir. Vamos a ver cuánto será, no quiero ponerme fechas porque otros digan: “Ah, tienes 41 años, ¿por qué sigues?”. A mí nunca me han importado mucho las voces exteriores, siempre he tenido mis propios pensamientos y creo que hasta ahora he hecho todo bastante bien con las decisiones que he tomado en mi carrera. Es así. Claro que no estoy como hace 12 o 15 años, pero creo que todavía puedo dar mucho. Te lo digo yo. Sí. Tú tienes seis Copas de Europa, como Carvajal, Nacho, Toni Kroos y Paco Gento; sois los únicos cinco. Pero si ganaras la Europa League, ya tendrías un comodín, un asterisco añadido que ellos no tienen. Ya sé que esto acaba de empezar, pero imagino que dices: “Bueno, no pudimos meternos en la Champions en aquella última jornada, lo cual fue una pena, pero hay otra motivación que es un título europeo”. Es más, para el Milan, después de 19 años, sería un título europeo al fin y al cabo. Supongo que eso también es una motivación extra aparte del Scudetto, por supuesto. Pero si se gana la Europa League, oye, es un título europeo más, ¿no? Sí, sí, claro. Pero bueno, eso está muy lejano. El Milan siempre tiene que pensar en ganar cosas por la historia del club y por todo lo que ha hecho, pero hay que ir poco a poco. Tenemos un nuevo entrenador, se han hecho muchos cambios y, bueno, vamos a ver. La temporada es larga. Hemos empezado bien, lo cual siempre es importante cuando llega un nuevo entrenador con nuevas ideas; lo hemos hecho y creo que se están haciendo bien las cosas, pero esto es solo el principio. Vamos a ver cómo terminamos la temporada, si ganamos algo o no, pero este es el deseo de todo el club, de los jugadores y del nuevo entrenador, y vamos a ver si lo conseguimos. Hay otra persona que tiene 41 años, es compañero tuyo y amigo, que se llama Cristiano. Yo sé que sois dos marcianos, pero a mí me parece que sois dos ejemplos de lo grande que es este deporte. Tú, conociendo a Cris, ¿das por hecho que va a llegar a los 1.000 goles? Le quedan solo 22 y sería el único en la historia en conseguir 1.000 goles oficiales. No creo que a nadie más se le ocurra estar 25 años metiendo goles para llegar a los 1.000. No, no. Cristiano es increíble; es un fenómeno, un monstruo, y no tengo ninguna duda de que va a llegar a ese número. Todo lo que ha hecho, lo que sigue haciendo y compitiendo, dejándolo todo partido tras partido, es algo admirable. Yo le tengo un cariño especial por todo lo que hemos hecho juntos y conseguido en nuestro Madrid, y por eso deseo que llegue a ese número cuanto antes. Pero tiene por lo menos un año por delante y seguro, como te he dicho, que lo va a conseguir. Eso es algo increíble. No sé cuánto tiempo más querrá seguir jugando, pero va a seguir metiendo goles incluso si quiere seguir hasta los 50 años. Es increíble el don que tiene para el gol, y sobre todo su carácter, su fe y la confianza en sí mismo; es algo increíble. La última vez que le viste fue en el Mundial, un día triste para Croacia, evidentemente. La verdad es que se le da muchas vueltas a ese partido. Ya sé que es la tecnología, pero reconozco que si España hubiera quedado eliminada con un gol así anulado... Al principio todos recibimos bien lo de la tecnología. Pero supongo que allí en Croacia le daréis muchas vueltas a ese gol anulado. Irte de un Mundial sabiendo lo fiel que es la afición de Croacia, que viaja tanto, fue duro, ¿no? No solo por caer, sino por el cómo. Sí, fue una frustración grande perder de esa manera. Yo creo que hicimos un partidazo, que fuimos mejor equipo que Portugal, sobre todo en el segundo tiempo, y que pudimos matar el partido mucho antes. Sobre la tecnología, creo que en parte es buena para el fútbol, pero creo que la utilizan muy mal y de manera selectiva, a ver quién es más grande o no sé. A mí no me gusta hablar de estas cosas, pero en ese partido no fue solo el último gol, sino también el penalti. Si pitas un penalti así... El árbitro nos dijo en el campo que él no había visto nada, que se agarraban los dos. El VAR no puede entrar si es una zona gris que se puede interpretar de dos maneras, solo debe entrar si es un error del 300%; si no, no entra. Para eso tenemos árbitros que toman decisiones, de lo contrario, que metan robots a pitar. Creo que lo utilizan mal y tienen que cambiar las cosas. En parte es buena porque ayuda en errores como los fueras de juego o la línea de gol, pero la usan mal y no cuando deberían hacerlo. Al principio nos explicaron que solo se usaría ante un error grave y del 200%, pero si no es así, las decisiones son parte del fútbol y las debe tomar el árbitro. Totalmente. Hablando de Croacia, el día 26 en el Sánchez-Pizjuán de Sevilla hay un España-Croacia. ¿Vamos a ver ahí a Luka? Bueno, primero tengo que decidir y hablar con la Federación y con el nuevo seleccionador que acaba de empezar. Pero me ha dicho un pajarito que el nuevo entrenador tiene muy buena relación contigo... Sí, sí, tenemos muy buena relación. Mi camino en la selección empezó con él en la Sub-21. El primero que me llamó para la absoluta fue Zlatko Kranjcar, pero después de ese Mundial entró Slaven Bilic, que es quien ha vuelto ahora, y estuvimos seis años juntos haciendo muchas cosas buenas. No como en los últimos años, pero estuvimos cerca, y creo que su regreso es una decisión muy buena de la Federación, era la mejor opción. Como te he dicho, primero tengo que hablar y avisarles a él y a la Federación, y luego veremos si nos vemos. Hablando de entrenadores, damos el salto a la otra etapa dorada de tu vida, que fue en el Real Madrid. Ha vuelto Mourinho, el entrenador que se empeñó y le dijo a Florentino: “Presidente, hay que fichar a este chico, hay que fichar a este chico”. Tú en el Tottenham te tuviste casi que rebelar porque no te dejaban cumplir tu sueño de ir al Madrid. Parece que Mourinho ha conseguido reactivar la ilusión del Bernabéu y del propio equipo, y se ve un nuevo Madrid. Como le conoces, cuéntame primero cómo fue aquello cuando llegaste al Madrid, cómo te llamó, cómo te convenció con esa personalidad que tiene, y si ves que efectivamente Mourinho puede recuperar esa ilusión competitiva que la afición echaba en falta. Sí, sí, sin ninguna duda. Ya se ve por los primeros partidos que es un Madrid diferente, un Madrid que da miedo, que me gusta. Lo de Mourinho creo que es una decisión muy acertada del club, la mejor opción para ese puesto viendo el equipo y todo. Él conoce la casa, es un ganador, tiene una personalidad increíble y le tengo un cariño especial porque él fue quien me trajo, que fue lo más importante para mi llegada. Él le dijo al club: “Quiero a este o a nadie más”. ¡Pues sí que fue tajante! ¿Sabes? Por eso llegué al Madrid. Tal como se dio la negociación, a lo mejor si no hubiera sido por eso el Madrid se habría retirado de la negociación por tantas idas y vueltas. Por eso le tengo mucho cariño y respeto. Mi única pena es no haber trabajado más tiempo con él. Solo un año. Sí, pero en ese año aprendí mucho sobre cómo hacer aún mejor tu trabajo, pelear, darlo todo... Su forma de preparar los partidos era algo increíble. Salías al campo sabiendo exactamente qué iba a pasar. Creo que es la mejor opción y que va a traer mucha alegría al madridismo, y el Madrid va a ser muy peligroso en todas las competiciones. Mourinho es especial para mí por cómo luchó por mi fichaje, eso no se olvida. Yo por él haría lo que hiciera falta. Aunque no hablamos mucho, a veces nos mandamos mensajes, pero siempre le deseo lo mejor. Creo que está en el sitio adecuado porque está en el mejor club del mundo y él es uno de los mejores entrenadores de la historia. Esta alianza es muy buena y seguro que da miedo a los demás. Sí, seguro. El Barcelona, como pasó la otra vez, ahora estará más preocupado. Cuando Mourinho llegó la primera vez, era el Barça de Guardiola que parecía invencible, y aquella famosa final de Copa del Rey y La Liga de los Récords pararon la hemorragia, por así decirlo. Y ahora, aunque en Champions no, el Barça lleva dos Ligas seguidas, y una tercera sería dura de asumir para el Madrid. Pero la gente piensa que con Mourinho lo van a tener mucho más difícil y que esto está cambiando. Seguro. Pero el Madrid nunca tiene que mirar lo que hacen los demás, sino a sí mismo. El Barcelona a lo mejor es su rival más grande, pero el Madrid debe estar enfocado en lo suyo y que sean los otros los que se preocupen del Madrid, no el Madrid de los otros. Siempre ha sido así, al menos en mi época y mucho antes, por eso el Madrid es tan grande. En Milán te adoran, en San Siro se ve que te aman, pero el madridismo tampoco te olvida. Sigo viendo muchas camisetas de Modric en el Bernabéu antes de cada partido. Aquella despedida con Carletto supongo que te viene mucho a la mente. ¿Eres consciente de que parte de tu corazón sigue allí y de que para el madridismo siempre serás una leyenda, aunque te vinieras al Milan? Te siguen, celebran las victorias del Milan por ti y quieren que ganes. Eso es algo increíble. Yo dije en mi despedida aquella frase... ¿Cómo era la frase? “No llores porque se terminó, sonríe porque sucedió”. Eso es. Y a partir de esa frase, añadí que considero que mi trofeo más grande, aunque he ganado muchos títulos, es el cariño de la afición madridista. Es difícil encontrar palabras para agradecer tanto cariño. Lo noté desde el primer día, incluso cuando pasé por ese tramo un poco complicado a mi llegada. Sentí en la grada y en las calles que la gente me quería, y ese cariño fue creciendo con el tiempo. Para mí, eso es más importante que cualquier título. Ganaste seis Champions con el Madrid y 28 títulos en total. Eres el jugador de la historia del Madrid con más títulos, uno más que Dani [Carvajal], pero faltaron más Ligas. Hace poco vi una entrevista de Mourinho en El Chiringuito con Pedrerol, y cuando le preguntaban por Negreira, José decía que no lo conocía en ese momento, pero que “olía algo”. Tú que viviste aquello, ¿te preguntabas cómo era posible ganar más Champions que Ligas? ¿Notabas en los arbitrajes situaciones que no eran normales, ahora que se sabe lo de Negreira? Bueno, no sé. Es un caso que de verdad no es normal. No voy a entrar más en el tema porque no me gusta. En mi época, ¿por qué ganamos más Champions que Ligas? Creo que porque no estábamos tan enfocados en el día a día; pensábamos que había tiempo de arreglar las cosas, mientras que en Champions sabíamos que no podíamos fallar. Hicimos lo que hicimos en Champions porque sabíamos que si fallabas te ibas a casa. En la Liga siempre pensábamos que podíamos recuperar los puntos, pero el Barça era muy fuerte y no te dejaba recuperarlos. Por eso creo que ganamos menos Ligas que Champions en esa época, pero no cambiaría nada. Mejor ganar más Champions que Ligas. Sí, la Champions es lo que todos quieren ganar, y tener seis es algo impresionante, por eso no cambiaría nada. Aunque has dicho que no es normal lo de Negreira... Sí, claro que no es normal, pero no sigo mucho ese tema. No es normal, pero yo creo que también es parte de nuestra culpa no haber ganado más Ligas. En esa época dorada ganaste un Balón de Oro. El último en ganarlo en el Milan había sido Kaká en 2007. De 2008 a 2017, todos se los repartieron entre Cristiano y Messi, hasta que apareces tú y rompes esa hegemonía. Supongo que, aunque eres un jugador de equipo, ese reconocimiento individual es el sueño de cualquier futbolista y nadie te lo va a quitar, te lo ganaste a pulso. Sí, es algo increíble, el mayor reconocimiento individual que existe, no hay nada más grande. Y más ganarlo en la época de esos dos fenómenos como Cristiano Ronaldo, e incluso con otros grandes jugadores que competían cada año como Neymar o Karim [Benzema], que lo ganó años después, y muchos más. Ganarlo fue algo increíble. Me siento muy contento y satisfecho de tener un Balón de Oro al ver la lista de jugadores que lo poseen. Además, siendo de un país pequeño, siempre es mucho más difícil para nosotros que para los jugadores de grandes países como España, Italia, Alemania o Francia, tenemos que hacer el doble. Esa sensación me hace estar aún más orgulloso del premio. Pero siempre digo que lo más importante es lo colectivo, eso no cambia. Es un reconocimiento bonito por la gran temporada que tuve en el Madrid y, sobre todo, con Croacia; por eso estoy muy contento. ¿Y este año quién crees que lo va a ganar? Se habla de Mbappé, Rodri, Bellingham, que ha hecho un gran Mundial y ha empezado como un tiro. Si tuvieras que decir quién ha hecho más méritos... No lo sé, de verdad, no quiero mencionar a nadie ni decir quién se lo merece más. Hay gente que vota y decide quién lo gana. Hay muchos candidatos del Madrid y de otros equipos. Ya veremos quién lo gana, no quiero entrar en nombres. Te entiendo, hoy en día con el Balón de Oro siempre se monta polémica. Dejemos el Balón de Oro de lado. Háblame de Mbappé, Bellingham y Vinícius, ese tridente espectacular. El año pasado fue extraño, pero son tres jugadores descomunales, ¿no? Son unos fenómenos. Me alegro mucho de que Vinicius haya renovado con el club, no habría sido bueno que no continuara por todo lo que aporta. Kylian es increíble: la facilidad con la que mete goles, su rapidez y velocidad son espectaculares... Pero a quien siento más cercano es a Jude, por ser mediocentro como yo. Centrocampista... Sí. Desde el primer día vi algo diferente en él, primero como jugador, por su talento, pero también por su personalidad. Puede ser un líder. Sí, puede ser un líder. La gente en el Bernabéu aprecia que lo da todo en el campo, se vacía al máximo. No solo valoran el talento, sino el trabajo. Lo que hizo en el Mundial y cómo empezó este año es increíble, ojalá siga así. Mucha gente en el Madrid sueña con que, cuando dejes el fútbol, vuelvas al Bernabéu como director deportivo o técnico. Supongo que habrás imaginado mil escenarios, ¿pero eres consciente de que la gente espera que algún día vuelvas al Real Madrid? Ojalá pase. El Madrid es mi casa y siempre lo será. Siempre seré madridista por todo lo que viví allí. Fueron los mejores años de mi vida profesional y personal. Ojalá pueda volver algún día, pero veremos en qué rol. Yo soy una persona que quiere hacer las cosas bien y ser útil. No volvería al Madrid solo por mi nombre, para estar allí sin saber bien qué hago. Yo no podría hacer un trabajo así. Si vuelvo, quiero ser útil, importante y protagonista en lo que haga, como dijo Mourinho hace poco: trabajar “para” el Real Madrid, ayudando en todo lo que pueda, porque no sé hacer las cosas a medias. O lo hago bien o no lo hago. Ya veremos, pero seguro que sería un sueño. Por eso eres, Luka, un campeón y un ejemplo a seguir. Gracias, gracias.
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