El Castilla derrota al Juventud Torremolinos con goles de Cestero y Pol Fortuny en un partido en el que debutó Sergio Martínez y con Mourinho en la grada.

El foco en el Di Stéfano estaba en el banquillo y en la grada. Hasta que Cestero levantó la mano con un gol con suspense. Se esperaba este partido del Castilla por el debut de Sergio Martínez, que esperó su turno como suplente y saltó al campo en el descanso. Y de reojo se acabó mirando al palco, donde Mourinho y su cuerpo técnico siguieron de cerca el partido de muchos jugadores que tienen a las órdenes casi en el día a día del primer equipo. Cestero, que fue quien dio la alternativa a Sergio Martínez, abrió la senda de una victoria que culminó Pol Fortuny. El Juventud Torremolinos opuso resistencia pero muy poco peligro sobre la portería de Mestre. El Castilla encontraba el camino al área por las bandas con Yáñez y Leiva, que combinaban con Rachad. La movilidad de los tres puso a prueba a la defensa andaluza, que además tenía que vérselas también con las apariciones de Naasei. Vaya jugador polivalente tiene López de Lerma con el ghanés. En el estreno ante el Teruel formó pareja de centrales con Mario Rivas y hoy, con Joan Martínez de vuelta al eje de la zaga, se vio desplazado al lateral derecho. Antes del gol, el susto. Joan y Mario no midieron bien en un pase al desmarque de Buch y estuvo atento Mestre para salir a taponar el disparo. Cinco minutos más tarde el asistente quiso ponerle intriga al 1-0. Marcó Cestero con un chutazo desde la frontal, pero el linier considero que, sin el fuera de juego de Rachad a un centro de Roberto, Petersson no tendría que haber despejado ese balón que le acabó llegando a Cestero. El cuarto árbitro revisó la jugada de oficio en el FVS y el principal corroboró la posición correcta de Rachad en el monitor. Si Mestre respondía en su área, Javi Cuenca también lo hacía en la suya, desbaratando un remate de Rachad tras robarle la cartera a Grozdanic. Con el descanso llegó el debut de Sergio Martínez, al que dejó su sitio un Cestero que, ante las bajas (no estarán por sanción Bernardo Silva, Camavinga ni Güler y Tchouameni aún no se ha estrenado), oposita a minutos en Champions contra el Inter. ¿Tomaría nota Mou? ¿Quizás por eso solo 45 minutos? El Torremolinos se vio más cómodo en los primeros compases de la segunda parte, en la que Mestre vio puesta a prueba más su concentración que sus reflejos. López de Lerma agitó el árbol cambiando por completo las bandas. Si algún zaguero visitante sintió algún alivio, pronto se puso en alerta de nuevo, con un Ciria que maridó a las mil maravillas con Rachad, aclarando espacios por la derecha para las apariciones de Mesonero, que vio como dos veces Petersson le taponaba sendos disparos a puerta vacía. Al final el 2-0 salió de las botas de Ciria en un pase que Pol Fortuny definió de primeras con un toque exquisito con la zurda. Partido sentenciado. Los tres primeros puntos del curso se quedaron en el Di Stéfano.