El internacional suizo Gregor Kobel concedió recientemente una entrevista a la FIFA.

Hace cuatro años, Kobel viajó a Qatar como suplente de Yann Sommer. Su tarea era acostumbrarse al ritmo del Mundial, ganar experiencia y estar listo cuando fuera necesario.

Ahora su rol en la selección ha cambiado completamente: el portero de 28 años se ha convertido en el portero número uno indiscutible de Suiza y una de las figuras clave para que el equipo alcance rondas más avanzadas en la Copa Mundial 2026.

"Estoy muy orgulloso de jugar para Suiza", afirmó. "La Copa del Mundo siempre es un evento emocional. Representar a tu país es algo muy especial, así que estoy muy orgulloso y agradecido por esta oportunidad".

Sus nuevas responsabilidades nacen de una experiencia que comenzó en Qatar, donde hizo su debut en la Copa del Mundo en un partido decisivo contra Serbia y ayudó al equipo a avanzar a la fase eliminatoria, un momento que aún lo influye hoy.

"Fue una gran experiencia hace cuatro años, donde realmente entendí por primera vez cómo funciona la Copa del Mundo", recordó. "Jugué contra Serbia, donde aseguramos nuestra clasificación para la fase eliminatoria. La situación es diferente ahora, y estoy feliz de tener esta oportunidad".

Con la retirada de Sommer, la selección suiza se despidió de un portero que había influido profundamente en el equipo durante años. Kobel habló con respeto sobre su predecesor, aunque enfatizó que cada portero número uno tiene su propio estilo.

"Yann (Sommer) y yo somos porteros completamente diferentes", explicó, "pero aprendí mucho de él. Es un verdadero profesional, mantiene una consistencia extremadamente alta en el entrenamiento y en su dieta. Lo más importante es que su actitud profesional es muy admirable".

Este profesionalismo ahora se evidencia gradualmente en Kobel. No es ostentoso, sino un portero conocido por su calma y estabilidad, cualidades cruciales en una Copa del Mundo.

"Por supuesto, siempre intento aportar seguridad y estabilidad al equipo en el campo", explicó. "Como portero, nunca sabes cuándo serás necesario, así que debes estar siempre preparado. Espero usar mi experiencia para mantener la calma en el equipo y responder en los momentos críticos".

Esta calma también se refleja en el temperamento general del equipo suizo. El entrenador Murat Yakin es optimista sobre las posibilidades del equipo en esta Copa del Mundo, y Kobel comparte este optimismo, aunque sin excesivo entusiasmo.

"Hemos formado un muy buen equipo", afirmó el portero del Borussia Dortmund. "El equipo tiene una mezcla de experiencia, talento joven y fortaleza general, lo cual es clave para el éxito. Creo que podemos competir contra cualquier oponente".

Sin embargo, Kobel es consciente de que en la Copa del Mundo a menudo existe una delgada línea entre el éxito y la decepción.

"En última instancia, nunca se puede predecir cómo se desarrollará un partido, y no se puede asegurar hasta dónde se llegará", señaló. "Todos queremos ganar e haremos todo lo posible para lograr nuestros objetivos. Hay que darlo todo en el campo, luchar hasta el último momento y luego ver cuál es el resultado".

Kobel nunca ha sido de exagerar. Su lenguaje siempre ha sido tranquilo y sobrio, una cualidad que ha madurado con el tiempo. El joven portero que ganó experiencia en Qatar se ha convertido ahora en un pilar indispensable del equipo, aportando lo más importante: una sensación de seguridad.

Y esta estabilidad podría ser precisamente lo que más necesita Suiza en las próximas fases eliminatorias, donde se enfrentarán a Argelia en Vancouver por un puesto en los octavos de final.

Traducido por IA.

¡El sitio web de AF ya está disponible! Consulta noticias, comentarios, detalles de partidos y estadísticas en tu ordenador. Visita: www.allfootballapp.com