Mikel Oyarzabal fue el protagonista indiscutible del partido con dos goles y una valoración de 9.2, la más alta del encuentro, mientras España eliminó a Austria con un contundente 3-0 en los octavos de final del Mundial.

El delantero lanzó 4 disparos entre los tres palos y acumuló 43 toques con el balón. Su efectividad y presencia constante en el juego fueron determinantes para la clasificación española.