Francia llega a este octavo de final como el equipo más en forma del torneo. Tres victorias, diez goles anotados, ninguno recibido: Les Bleus han despachado a Suecia 3-0, a Noruega 4-1 y a Irak 3-0 con una contundencia que no deja lugar a dudas sobre sus aspiraciones de título. El sábado por la noche, sin embargo, se encontrarán con un Paraguay que ha demostrado ser mucho más difícil de batir de lo que su perfil sugiere.

Paraguay superó la fase de grupos con resultados que hablan de carácter y solidez defensiva. El empate 1-1 ante Alemania fue una declaración de intenciones; el 0-0 con Australia, un ejercicio de concentración; y el 1-0 ante Turquía, la prueba de que saben ganar partidos sin dominarlos. El bloque guaraní ha construido su clasificación sobre la organización colectiva, y eso complica los planes de cualquier rival.
El duelo clave se librará en la medular. El mediocampo francés ha dictado el ritmo en cada partido, dando tiempo y espacio a sus delanteros para explotar las líneas defensivas rivales. Paraguay necesitará presionar alto, cortar el juego combinativo y evitar que Francia construya con pausa, como ha hecho en cada encuentro. Si los guaraníes ganan ese pulso en el centro del campo, tendrán opciones reales al contragolpe.
En ataque, Paraguay ha sido discreto. Su único gol en el torneo —ante Turquía— resume las limitaciones de un equipo que genera poco en juego abierto frente a rivales ordenados. Contra una defensa francesa que no ha encajado ni un tanto en tres partidos, marcar exigirá una ejecución casi impecable. Una pelota parada o una acción individual de alto nivel parecen sus opciones más probables.
Lo que está en juego es considerable: Francia quiere seguir con el viento a favor, mientras que Paraguay sueña con el batacazo que reordenaría el cuadro. Se esperan noventa minutos intensos y defensivos antes de que la calidad francesa acabe marcando la diferencia. Predicción: Paraguay 0-2 Francia.
Francia
Paraguay
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