El 6-0 de Canadá ante Qatar resonó en todo el torneo como una declaración de intenciones: los locales no han venido a rellenar el cuadro. Ese resultado, sumado al triunfo 1-0 sobre Sudáfrica, ha consolidado al equipo de Jessie Marsch como una fuerza real en esta competición. Sin embargo, la derrota 1-2 ante Suiza recordó que la defensa canadiense tiene sus puntos débiles. Ahora llega el examen más duro: un Marruecos que ha construido en silencio uno de los mejores registros del campeonato.

Marruecos llega al partido con tres partidos que hablan por sí solos. La victoria 1-0 sobre Escocia fue controlada y profesional; el 4-2 ante Haití mostró su profundidad ofensiva; y el empate 1-1 contra los Países Bajos demostró que pueden medir fuerzas con lo mejor de Europa. El equipo de Walid Regragui combina intensidad física, disciplina táctica y peligro real en el último tercio — una mezcla que someterá a la zaga canadiense a una prueba severa.
El duelo clave será el pressing canadiense frente al juego de construcción marroquí. Canadá rinde al máximo cuando recupera el balón en campo rival y transiciona rápido — la goleada ante Qatar fue el ejemplo más nítido de ese plan ejecutado a la perfección. Pero Marruecos es mucho más disciplinado en posesión que Qatar o Sudáfrica, y su capacidad para cambiar el juego con rapidez podría abrir los espacios laterales que Suiza aprovechó para sus dos goles.
En el otro extremo, el ataque marroquí tiene razones para creer que puede hacer daño ante una defensa canadiense que ha demostrado vulnerabilidades. El 4-2 contra Haití evidenció su disposición a proyectarse hacia adelante, y si Canadá ataca con ambición local, los espacios en la espalda de la zaga podrían multiplicarse. El peligro ofensivo canadiense es real — seis goles en un partido no es casualidad — pero la estructura defensiva marroquí, que redujo a los Países Bajos a un solo gol, no cederá sin pelea.
Lo que está en juego no puede ser mayor para la nación anfitriona. Un triunfo prácticamente aseguraría el pase a octavos y generaría una convicción real de que una carrera profunda es posible. Para Marruecos, tres puntos confirmarían su condición de candidato serio y probarían que la semifinal de 2022 no fue un espejismo. Pronóstico: un empate 1-1 parece el resultado más probable — Canadá marca ante su público enfervorizado, pero la resiliencia marroquí les permite irse con un punto justo.
Canadá
Marruecos
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