Jude Bellingham se consagró en el Mundial de la forma más contundente, marcando dos goles para liderar la victoria de Inglaterra por 3-2 frente a México y asegurar su pase a los cuartos de final. El mediocampista demostró en cada jugada por qué se le considera uno de los jugadores más completos de su generación, combinando intensidad, calidad técnica y una efectividad goleadora que resultó decisiva en un partido de enorme tensión.

Inglaterra no tuvo vida fácil. México no se resignó en ningún momento y sus dos goles mantuvieron el marcador en duda hasta los minutos finales. El equipo de Gareth Southgate necesitó de su mejor versión para no verse sorprendido, y fue Bellingham quien volvió a marcar la diferencia: el primero para abrir el camino, el segundo para liquidar las esperanzas de una remontada mexicana cuando el partido más lo necesitaba.

Harry Kane aportó el tercer tanto con la frialdad y la precisión que definen su carrera internacional. El capitán inglés convirtió en el momento oportuno, brindando a su equipo la ventaja necesaria para administrar el resultado y aliviar la presión sobre una defensa que había sufrido en varios tramos del encuentro.

México merece un reconocimiento especial. Sus dos goles reflejaron la calidad de un equipo que nunca dejó de buscar el partido y que obligó a Inglaterra a estar alerta en todo momento. El encuentro tuvo ida y vuelta, con transiciones rápidas y situaciones de peligro en ambas áreas, del tipo que hace de la fase eliminatoria mundialista el espectáculo que es.

Para Inglaterra, este triunfo consolida una andadura seria en el torneo. Con Bellingham funcionando a este nivel y Kane aportando en los instantes cruciales, los rivales que esperan en cuartos habrán analizado este partido con mucha atención. Los Three Lions están en cuartos, y van con todo.