El partido más esperado del Mundial está aquí. Portugal y España se miden este domingo en un choque que puede marcar el rumbo del torneo. Los portugueses llegan con la confianza que da haber superado 2-1 a Croacia, aunque el empate 0-0 ante Colombia dejó dudas sobre su regularidad. España, por su parte, ha sido el equipo más sólido de la competición: tres victorias, ningún gol en contra y ocho anotados frente a Austria (3-0), Uruguay (1-0) y Arabia Saudí (4-0).

El dato más llamativo de la selección española es su portería imbatida. Tres partidos, tres porterías a cero, incluyendo el triunfo ante Uruguay, que no es un rival cualquiera. Eso demuestra que esta España sabe ganar ajustado cuando hace falta, sin perder la exigencia defensiva. Portugal tendrá que descifrar una zaga que nadie ha logrado superar en este torneo.

El recorrido de Portugal ha sido más irregular. El 5-0 ante Uzbekistán maquilló las estadísticas de la fase de grupos, y el empate sin goles frente a Colombia reveló las dificultades del equipo para abrir equipos cerrados. La victoria ante Croacia mostró carácter, pero España es un rival de otra categoría. La pregunta táctica central de la noche será cómo Portugal puede romper la organización defensiva española.

El duelo clave estará entre la intención ofensiva de Portugal y la estructura colectiva de España. Si los lusos suben demasiado, quedan expuestos al contraataque; si se repliegan, le regalan el balón a un mediocampo que disfruta controlando el partido. Portugal probablemente necesite ser agresivo desde el pitido inicial para impedir que España encuentre su ritmo habitual.

Lo que está en juego no puede ser mayor: el pase a la siguiente ronda y el orgullo ibérico ante el mundo. Basándonos exclusivamente en la forma actual, España llega como favorita. El pronóstico apunta a una victoria española por 1-0 o 2-0, aunque la experiencia de Portugal en citas decisivas siempre deja abierta la puerta a la sorpresa.