Gimcheon Sangmu FC ha completado una reestructuración masiva de su plantilla con la llegada de 14 jugadores en cesión, todos con contratos que se extienden hasta el 3 de agosto de 2026. El club militar, cuyo modelo de funcionamiento está ligado al servicio militar obligatorio de los futbolistas profesionales surcoreanos, ha recurrido a 12 equipos diferentes para conformar su nuevo plantel.

Jeju SK ha sido el club que más jugadores ha aportado, con tres cesiones: Jun-ha Kim, Jae-hyeok Oh y Chan-gi An. Ulsan HD FC, uno de los grandes de la K League 1, ha cedido a Yool Heo, mientras que Suwon Bluewings ha enviado a Ji-won Park. También llegan Jun-seok Song desde Gangwon y Young-hun Kang desde Incheon United, completando un grupo de incorporaciones de la primera división que debería aportar experiencia contrastada.

Desde la K League 2, la representación es igualmente amplia. Gyung-jun Byeon llega procedente de Seoul E-Land, Won-jin Hong de Jeonnam Dragons, Gyu-hyeon Choe de Anyang, Jun-young Lim de Chungbuk Cheongju FC y Sang-hyeok Lee de Bucheon 1995. Jin-ho Kim (Gwangju) y Sang-young Park (Daegu) completan el conjunto de llegadas. Ninguna de las 14 operaciones ha implicado el pago de traspaso, algo habitual en los acuerdos de Gimcheon con los clubes de origen.

El reto para el cuerpo técnico es claro: integrar a más de una docena de caras nuevas en un equipo funcional en el menor tiempo posible. La diversidad de procedencias ofrece opciones tácticas variadas, pero también implica el desafío de construir cohesión desde cero. Si Gimcheon logra generar entendimiento rápidamente entre sus nuevos efectivos, podría convertirse en un rival incómodo en la competición. De lo contrario, el desgaste propio de tanta rotación podría pasar factura en las primeras jornadas.