
Sequía absoluta en el estreno de El Sadar esta temporada. Acaba la racha de los rojillos de 40 partidos viendo puerta en casa.
Se medían esta tarde en El Sadar los dos equipos, Osasuna y Levante, que la pasada temporada se libraron del descenso, en la última jornada, por golaveraje. Para los rojillos, que disputaban su primera jornada de Liga, comenzaba la era Ramis. El técnico catalán se presentaba en El Sadar en partido oficial. Los valencianos llegan a tras haber perdido de manera contundente, por tres a cero, ante el Espanyol. Para los locales era el primer partido de la temporada, tras el aplazamiento del partido ante el Celta, correspondiente a la primera jornada. Muchísimas lagunas en la cita. Fin a la mejor racha de los navarros marcando en su feudo desde que llegara a 42 partidos entre marzo de 1979 y diciembre de 1980. El contador se detiene en 40, desde el 5 de mayo de 2024. Llegó a marcar en 43 seguidos en el campo de San Juan entre septiembre de 1956 y marzo de 1959. Osasuna salió generando más peligro que el Levante y tras el primer saque de esquina, Herrando obligó a Ryan a lucirse, que sacó el balón prácticamente bajo palos. Y es que era, sobre todo a balón parado, como los de Ramis generaban peligro. Y es que tanto unos como a otros les costaba mucho generar juego. El Levante pidió penalti tras una caída en el área, que se quedó en nada, de Brugué. Los equipos parecían estar tanteándose y aunque merodeaban el área rival, ninguno acababa de definir. Los rojillos presionaban bien, pero les duraba poco el balón. Brugué volvió a ser protagonista pocos minutos después al estrellar un balón en el larguero. Por su parte, Rubén García, seguía intentándolo a balón parado. Con la primera parte a punto de concluir, Herrera salvó un balón que pudo suponer un gol de Thiago. En encuentro llegó al ecuador con empate a cero en el marcador. La segunda parte comenzó con Osasuna tratando de dominar y de nuevo intentándolo a balón parado. Pero en realidad, sólo se jugaba en el centro del campo y ninguno de los dos equipos era dueño del partido. En el 53, Budimir a punto estuvo de marcar, de cabeza, pero de nuevo salvó Ryan. Los de Ramis se mostraban más cómodos y su juego mejoraba. Pocos minutos después, de nuevo Budimir, estuvo a punto de marcar. Los valencianos también trataban de generar peligro a balón parado pero la balanza no caía para ningún lado. El Levante no se conformaba con el Levante y comenzaba a apretar. Pero los minutos pasaban y los jugadores acusaban el cansancio. El partido bajaba de ritmo. Parecía que nadie quería arriesgar. Y fruto de ello el encuentro acabó con un escueto empate a cero y dos equipos que dejaron ver que tienen mucho que mejorar.
Manchester United
Real Madrid
Barcelona
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