El ex del Mallorca, con un buen gol, allana el triunfo del Fenerbahçe en Lyon que mete a los turcos en Champions tras 17 temporadas.

Muriqi fichó por el Fenerbahçe para acercarlo a la Champions tras 17 años sin escuchar el himno de la máxima competición europea. Dicho y hecho. El exjugador del Mallorca allanó, con un buen gol, el sufrido triunfo de los turcos, 1-2, en el estadio del Olympique de Lyon, en un encuentro que tuvo emoción hasta el final, dos goles anulados para los galos y un final de infarto. Brown marcó el segundo y Fofana, sin éxito, redujo distancias en el segundo tiempo. Fue un partido completamente loco. El Fenerbahçe, sin Asensio, lesionado, aprovechó la zozobra del Olympique de Lyon para, prácticamente antes del descanso, poner tierra de por medio y dejar casi sentenciada la eliminatoria. El sempiterno Muriqi, un dolor de muelas para la defensa ‘lyonnais’, adelantó a los turcos tras aprovechar un rechace de un cabezazo que él mismo había rematado. El 0-1 noqueó completamente a los franceses. El Fenerbahçe aprovechó la coyuntura. Tenía el partido controlado y el Lyon era un manojo de nervios. En una jugada a balón parado, Brown se anticipó a su marca y marcó el segundo. La eliminatoria estaba sentenciada a priori, ya que el OL, que estaba en la lona, parecía incapaz de levantar una losa que parecía insalvable. Sin embargo, el fútbol da muchas vueltas, muchísimas. Un gol puede cambiar por completo un partido y una eliminatoria. Malick Fofana, al que relacionan con la Roma, se inventó un golazo con una volea magistral con la pierna izquierda que revitalizó al Lyon. Las piernas de los jugadores del Fenerbahçe ya no respondían como en la primera parte. La presión por entrar en Champions 17 años después hacía mella en los otomanos. El Lyon se fue con todo al ataque. Fonseca dio entrada a Boudache para agitar el encuentro. Acostado en la banda derecha, fue un demonio. Los galos, resucitados por el tanto de Fofana, empataron en dos ocasiones, ambas anuladas por fuera de juego. Primero, Openda. Después Boudache, cuyo tanto fue anulado por una jugada muy litigiosa tras una falta sobre Brown. El propio Boudache fue protagonista otra vez, tras fallar una oportunidad clamorosa en el minuto 89, una de esas oportunidades que se tienen contadas en un partido. En el minuto 89, el mediapunta envió al exterior de la red un disparo frente a Ederson. El Fenerbahçe aguantó de manera milagrosa y consiguió una histórica clasificación a la liguilla de la Champions tras 17 años de ausencia.