
Mourinho le ha otorgado todos los galones de equipo a Fede Valverde. En los primeros partidos de liga, fue el que recibió y transmitió las indicaciones.
Valverde se ha convertido en la extensión de Mourinho en el campo. En las dos primeras jornadas ligueras, cuando el luso quiso ajustar tácticamente al equipo, el uruguayo el destinatario. En ambos partidos, se acercó al banquillo para recibir consignas de su entrenador y transmitirlas a sus compañeros. Jugando en una posición más centrada, el charrúa lo está controlando todo. Defensa, ataque y liderazgo. Con una asistencia en dos partidos, se erige como el pilar sobre el que construir el equilibrio de una plantilla con una delantera de ensueño. En la rueda de prensa previa al segundo partido de Liga ante la Real Sociedad, el de Setúbal fue muy claro: “No quiero que Fede juegue en banda o en el lateral, le quiero de centrocampista”. Y así ha sido. El ‘8’ madridista ha sido el pilar en salida de balón y, ante la lesión de Tchouaméni, se ha encargado de asegurar defensivamente al equipo. Al compartir centro del campo con Bernardo Silva, la pareja se perfila como una opción capaz de dar fluidez al juego y contener los ataques de los rivales. Los dos primeros encuentros han dejado claro que las órdenes y los ajustes tácticos tienen un destinatario. En ambos partidos, tras el gol de Espí y el segundo de Mbappé, Mou hizo llamar a Fede para recibir y transmitir sus indicaciones. Para un entrenador tan intervencionista dentro de los partidos, esta figura es clave. Y el dueño del brazalete ha sido el elegido. El luso quiere que su capitán asuma los galones de líder, los cuales el año pasado fueron criticados por la afición. Esta nueva función, dentro y fuera del campo, parece haber calado hondo en el futbolista. En ambos partidos se vio al Fede más líder, concentrado defensivamente en su posición como ancla del equipo y aportando la energía que siempre le ha caracterizado. El portugués siempre se ha caracterizado por conseguir la mejor versión de sus mediocentros, y con el uruguayo tiene un jugador perfecto para su estilo de juego. La capacidad de jugar en todas las posiciones del medio le permite formar pareja con Bernardo y ser el pilar defensivo, o hacerlo junto a Tchouaméni o Camavinga y tener más libertad para el ida y vuelta. Sus primeros partidos tuvieron una nota media de 8 en Flashscore. Registró un 93 % y un 97 % de acierto en el pase en los dos encuentros ligueros. Además, ante el Espanyol ganó cuatro duelos, completó con éxito tres entradas y se encontró con el palo en un disparo desde fuera del área. Ante la Real, se vio su versión más polivalente, con una asistencia, dos pases clave, un disparo a puerta, tres duelos ganados y un 100 % de entradas ganadas. Un poco de todo, como siempre desde que llegó a Madrid. Es uno de los jugadores favoritos de la afición gracias a su entrega en cada partido; el uruguayo es todo pasión. Pero ahora, tras la salida de Carvajal, ha heredado el brazalete de capitán. Debe demostrar haber aprendido de los grandes capitanes con los que compartió vestuario y liderar a la nueva generación hacia el éxito. Un trabajo del que se ha encargado el técnico desde que llegó. Y es que un Fede siendo importante en el equipo siempre ha acercado al Real Madrid hacia los títulos más importantes. Valverde ha sido el elegido por Mourinho para ser su extensión en el campo. En los dos primeros encuentros de liga, tras los goles del Real Madrid, el uruguayo se acercó al banquillo a recibir indicaciones del entrenador. El luso esta buscando un aumento en el liderazgo de su capitán.
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