

El delantero dio la vuelta a un partido en el que se adelantó dos veces el Racing. El duelo acabó con polémica arbitral.
La suerte de Camello es la suerte del Rayo. El delantero y su guitarra, esa que saca para celebrar sus dianas, comandaron la remontada de unos franjirrojos que saborean por primera vez este curso la victoria. Otra vez en el exilio. El Racing, que estuvo arropado por mil aficionados en Butarque, se adelantó en dos ocasiones con dos auténticos golazos, de Canales y Pablo García, pero los de Beñat metieron una marcha más y terminaron el partido volando. Volando fuera de puestos de descenso. Un respiro en plena marejada. La primera, en la frente. No habían terminado de entrar los aficionados a Butarque, en el minuto 5, cuando el Racing ya celebraba el 0-1. Canales se sacó un zurdazo de la chistera directo a la escuadra en un lanzamiento de falta, que ponía cuesta arriba el partido al Rayo. Pablo García pudo darle la puntilla, pero dejó vivos a los de Beñat, que no bajaron los brazos. De hecho, a los doce minutos llegó la réplica de Ratiu. El lateral aprovechó una contra de los suyos y un pase de Camello para buscar (y encontrar) la escuadra. Empate a golazos. El partido prometía. Mucha ida y vuelta. Pablo García se estrenaba con el Racing y no desaprovechó la ocasión para hacer lo que mejor sabe: marcar. El máximo realizador de la cantera del Betis convirtió sus lágrimas en goles y, gracias a un latigazo tremendo, tras un fallo en la salida de balón franjirroja, volvía a adelantar a los visitantes. El poste impidió el empate de De Frutos, pero los “locales” seguían merodeando la portería de Agirrezabala. El guardameta sacó una mano salvadora para desbaratar un disparo de Camello, quien solo perdonó una vez y prorrogó su racha. Unai López le asistió y el delantero controló y amagó en el área para anotar el 2-2. Los franjirrojos se habían repuesto al susto inicial y se habían venido arriba. Hasta el punto de que Pedrosa se quedo cerca de firmar la remontada, pero su disparo se marchó desviado por muy poco. El descanso no mitigó el subidón del Rayo. Ni el momento dulce de Camello, que con un disparo cruzado superó a Agirrezabala y confirmó que los mete a pares. Este sábado, igual que el Camp Nou, sonó su guitarra para celebrar un doblete y el 3-2. Su quinta diana del curso y la décima de los últimos diez partidos. Los franjirrojos no querían bajarse de la ola y Lejeune probó con un trallazo al guardameta del Racing que sofocó el peligro. Pablo García tomó el testigo y su disparo se perdió desviado. Álvaro le metió velocidad, ganó la espalda a Mantilla, pero Agirrezabala tapó su trallazo. Aunque los “locales” tenían controlado el partido, el Racing no se daba por vencido. Incluso marcó Zabiri, en el 78′, pero finalmente Quintero González anuló el 3-3 por una falta en la acción más polémica del partido. El cabezazo de Belocian metió el miedo en el cuerpo a los rayistas, que veían cómo Fran Pérez veía una roja muy rigurosa por un manotazo a Salinas y otra se llevó De Frutos por protestar desde el banquillo. El “fuera, fuera” y el “vaya puta mierda de Liga” se convirtió en la banda sonora de la grada. Con el pitido final, el Rayo respira y el Racing bufa.
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