

El joven delantero egipcio, que ha renovado su contrato con el Barcelona hasta 2030, asegura que “necesito tiempo para mejorar”.
Hamza Abdelkarim espera su oportunidad. El joven delantero egipcio está viviendo una situación tan ilusionante como frustrante. Disputó el Mundial, fue el máximo goleador del verano con cuatro tantos en cinco partidos y acaba de renovar su contrato hasta el 30 de junio de 2030. Pero con la llegada de la competición oficial ha desaparecido casi por completo. Cuatro minutos contra el Rayo Vallecano. Su rendimiento en la pretemporada le abrió las puertas del primer equipo, pese a que tiene ficha del filial, y también convenció al club de que había que apostar por él. La cláusula de rescisión ha pasado de los 15 a los 150 millones de euros, pero esa confianza, de momento, no se traduce en minutos sobre el terreno de juego. Abdelkarim es paciente. “Los minutos de juego son decisión del técnico y yo lo respeto. Trabajo cada día para progresar. Necesito tiempo para mejorar y ayudar al equipo. Sé que llegarán los minutos y debo estar preparado para entonces”, asegura. A nivel individual no se fija más objetivos que “aportar goles porque soy delantero” y a nivel colectivo quiere ganar el máximo de títulos posibles. El delantero egipcio siente el apoyo de Hansi Flick y sus compañeros. “Es como una familia este vestuario. Buscan mejoras en mi juego para procurar mi desarrollo. Tengo ganas de venir a entrenar cada mañana”, afirmó. Está en dinámica del primer equipo, pero si su situación de ostracismo se alarga, la dirección deportiva deberá plantearse que vaya a reforzar al Barça Atlètic de Juliano Belletti. Una posibilidad que el propio jugador no descarta. “No sé si jugaré con el segundo equipo; no creo que no deba hacerlo ni debo avergonzarme si lo hago. Es muy importante tener minutos, marcar goles, entrenar con el primer equipo y demostrar sobre el campo, donde sea, con el primer equipo, con el filial, con la selección... Trabajo cada día para eso”. Abdelkarim aseguró que intenta “aprender” de todos los grandes delanteros, pero se le escapó una sonrisa cuando lo bautizaron como el ‘Haaland del Nilo’. “Haaland es un gran delantero, increíble marcando goles y estando en la posición adecuada para hacerlos. Siempre se puede aprender de los grandes. Viendo cómo lo hacen. ¡Y me gusta que me llamen el Haaland del Nilo!”, dijo. La actualidad de estos días en Can Barça, más allá de los partidos, se centra en el Balón de Oro. La campaña para que lo gane Lamine Yamal va a todo trapo y tuvo el apoyo de Hamza. “Hay muchos jugadores en el equipo que podrían ganarlo. Se lo merecerían. Pero todos estaremos de acuerdo en que en el caso de Lamine sería muy merecido. Estoy muy contento de jugar cada día con él”. Abdelkarim, que confesó que su primer recuerdo del Barcelona es la remontada contra el PSG en la Champions, aseguró que le gustaría jugar la final de 2029, que se celebrará en el Spotify Camp Nou. “Sería maravilloso. Pero mi foco está en este año, preparar la Champions de este año”. Antes de su comparecencia, el director del Museo del Barcelona le hizo un pequeño tour por la instalación.
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