Neymar, Mbappé, Cavani y compañía han marcado un ritmo infernal en el inicio de la Ligue 1 que sólo está siguiendo un equipo. "No debemos caer en la euforia. Las victorias nos permiten ganar confianza. Le haremos una fotografía a la clasificación. Sólo hay felicidad", confesó el entrenador Olivier Dall'Oglio tras la goleada (0-4) del Dijon en casa del Niza. La victoria más abultada en la historia de 'Les Rouges' en la élite francesa redondeó su mejor arranque: con tres triunfos en tres jornadas son colíderes junto al PSG. Nunca habían empezado en Primera ganando más de tres puntos en sus primeros tres duelos. Han arrancado siguiendo el paso de un gigante que les goleó (8-0) en la pasada Liga. El club de la ciudad mundialmente conocida por su mostaza ha puesto salsa a la Ligue 1.

"Miramos más a los puntos que a la clasificación. Son importantes para nosotros como club. Somos ambiciosos, pero sabemos quiénes somos, de dónde venimos, qué trabajo tenemos que hacer... Estamos disfrutando y trabajando. Lo que me gusta es el estado mental. Somos más disciplinados que en las últimas temporadas", recalcó Dall'Oglio en una entrevista en Le Figaro. El entrenador francés llegó al Dijon después del descenso del club a Ligue 2 en 2012 y ha construido desde Segunda su éxito. Tres temporadas en el segundo escalón del fútbol galo maduraron a su bloque. Una labor hasta subir en la 2015-16 y asentar en la cima a un conjunto que 'nació' como tal en 1998. Aunque el fútbol en esta ciudad de 155.000 habitantes tiene su equipo desde principios del siglo XX, la fusión entre el Cercle Sportif Laïque Dijonnais y Dijon FC dio lugar al conjunto actual. Un bloque que jugó por primera vez en la Ligue 1 en la 2011-12 y que ahora está sorprendiendo en su cuarta campaña entre los mejores.

La obra de Dall'Oglio está dando sus frutos. El Dijon se ha consolidado en la élite (fueron undécimos la pasada campaña, la mejor posición de su historia) y han crecido hasta multplicar su masa social: su asistencia media era de 5.421 espectadores en la 2009-10 y 12.228 en la pasada. Una metamorfosis que también está teniendo su continuidad en el césped. Después sus tres victorias (1-2 al Montpellier, 2-0 al Nantes y al 0-4 Niza) disfrutan de su mejor puesta de largo siendo el segundo equipo más goleador (ocho tantos, uno menos que el PSG) y tras encajar ¡1 gol! en tres actos. Son los líderes en recuperaciones (191) con un fútbol directo y dinámico: han tenido, de media, el 40,5% de posesión por duelo.

Sus dos victorias fuera (Montpellier y Niza) son las mismas que sumó en toda la Ligue 1 pasada. Toda una gesta. Veteranos como Gourcuff y Amafaltitano son los conocidos de un bloque en el que el capitán Júlio Tavares sigue siendo clave. El 'pichichi' histórico del club (67 goles en 201 partidos) es un futbolista diferente: firmó su primer contrato profesional con el Dijon con 23 años después combinar el fútbol con la petanca. Tavares fue campeón regional de este deporte en Ain tras llegar siendo un niño a Francia de Cabo Verde. "Empecé en la petanca por diversión con algunos amigos y alcanzamos un buen nivel. Requiere precisión y concentración, como en el fútbol cuando estás delante del portero", confesó a la FIFA un Tavares que jugó de portero cuando daba sus primeros pasos en el fútbol regional antes de convertirse en una leyenda del Dijon. Ahora, suma tres tantos, los mismos que Neymar y Mbappé y forma con su compañero Jules Keita (dos dianas) un ataque que está 'rompiéndola' en Francia. Más picante que la mostaza.
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