

El FC Barcelona
Un Barça descomunal no tuvo piedad del Valencia para aprovechar la oportunidad para destacarse en la tabla que le ofrecieron el Madrid y el Atlético a los que ya aventaja en tres y cinco puntos, respectivamente tras golear en su última tarde en Mestalla por 0-5 a un equipo que está hecho unos zorros deportiva y socialmente. Dos goles de Lamine Yamal, uno de Fermín, otro de Raphinha y otro de Pedri asfixiaron más que el calor que castigó duramente. La gran novedad del once de Flick fue el debut como titular de Rodri, hecho que estaba cantado, mientras mantenía la línea de ataque que le había rentado hasta ayer una media de cuatro goles por partido incluyendo a Lamine Yamal, que en la previa no había entrenado con el resto del equipo a causa de un golpe. La diferencia, a priori, respecto a los partidos anteriores es que tanto Elche, Athletic y Rayo dispusieron un sistema de juego que al Barça le iba de perlas para buscar espacios. Corberán no quería conceder eso y mandó un mensaje clarísimo desde la alineación acumulando defensas. El Barça se enfrentaba a un nuevo escenario en esta campaña sin un delantero centro capaz de fijar centrales. Lo superó con nota. Pero ni poniendo la Muralla China el Valencia incomodó a un Barça que empezó a jugar basándose en el orden de Pedri y Rodri en la sala de máquinas que llevaban la pelota a Fermín y Lamine Yamal, que formaron una asociación diabólica para el equipo local, que no tenía manera de contener. De esta asociación nació a los seis minutos el primer gol del Barça en el que el 10 del Barça se sacó de la chistera un remate suave al más puro estilo Romário para superar a Dimitrievski. El Barça era el amo del partido y el terror se apoderó de Mestalla dos minutos después cuando en una nueva jugada de Fermín, Lamine Yamal envió el balón a la red. Era el 0-2 antes de los 10 minutos y los peores augurios se cernían sobre el público valencianista. Pero el VAR dio una tregua y después de cuatro minutos de reloj para revisar la jugada se decretó que la uña del pie del delantero blaugrana estaba en fuera de juego. Ese parón rompió el ritmo al Barcelona que probablemente se confió viendo su manifiesta superioridad ante el rival. El partido pasó a una fase más espesa, el calor también influía, pero si en un terreno de juego está Fermín, los esfuerzos no se negocian. El centrocampista andaluz marcó el 0-2 tras una jugada de Lamine Yamal que rescató Gordon, de nuevo haciendo todo lo que requería el partido. Con este resultado los gritos de “Lim vete ya” se tornaron en “Corberán dimisión”. El partido estaba totalmente controlado por los de Flick que eran los únicos capaces de hacerse daño. Y de hecho, Rodri retiró del campo a Eric al darle un cabezazo involuntario disputando un saque de córner que le rompió la nariz al defensa que tuvo que ser sustituido por un Koundé. El francés salió frío pese al calor y sus indecisiones más el pésimo día de Gerard Martín provocaron que Joan García tuviera que demostrar que había viajado a Valencia para algo. El Valencia agradeció que llegara de la media parte porque la dupla Fermín-Lamine seguía llevando de cabeza a la zaga valencianista y Dimitrievski tuvo dos actuaciones estelares ante el de Rocafonda y otra ante Fermín para evitar un castigo mayor. Pero a la salida del túnel de vestuarios tras el descanso, el monstruo seguía allí para desesperación del Valencia y, en especial de Dimitrievski, que sacó un balón de gol a Gordon y vio como el larguero rechazaba un cabezazo de Rodri. Antes, Raphinha, menos participativo que en los partidos anteriores acudió puntual a su cita con el gol. A pase de Fermín tras recuperación de Rodri y jugada de Lamine Yamal. Lleva seis en cuatro jornadas. Entre el calor y el desgaste, lo peor estaba por llegar para el Valencia porque se iban a producir los cambios y ahí el Barça de Flick tiene este año un arsenal que da pavor. En la banda esperaban morlacos de la calidad de Dani Olmo, Adeyemi, Bernal o Gabriel Jesús que cuando entraran en el campo querrían demostrar que también tienen sitio en este equipo, algo que está muy caro. Dani Olmo fue de los que quiso opositar a un puesto de titular y salió a jugar desatado. Sirvió el 0-4 a Pedri en una jugada en la que la pasividad de la defensa del Valencia desesperó a la grada local y cinco minutos después se inventó una jugada de fantasía para que Lamine convirtiera el quinto. El Barça culminaba así una exhibición de fútbol que le lleva a liderar LaLiga por puntos, por fútbol y por goles. Flick ha afinado una máquina que se fue ovacionada por un Mestalla, que no se reconoce ante un Barça que intimida.
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