El equipo armero suma un punto en el Di Stéfano ante un equipo blanco, sin la sancionada Schröder, incapaz de ver portería.

Faltó Felicia Maria Shakira Schröder y faltó flow. El Real Madrid, sin su delantera estrella, fue incapaz de ver portería ante el siempre peleón Eibar, que no tiró entre palos pero sí que contó con siete inestimables intervenciones de Wellmann. Primer pinchazo de la temporada para las blancas. Schröder, con dos partidos de sanción tras su roja en el derbi, se sumó a las bajas por lesión (Holmgaard, Däbritz, Athenea y Bruun) y por el Mundial Sub-20, lo que casi forzó la primera titularidad de Beerensteyn con el Madrid, algo de lo que también disfrutó Caruso. Además, Linda y Lakrar también fueron novedades en el once de Quesada, que apostaba por el flow de las suyas frente a la habitual muralla armera: Malena, Botero, Masegur, Belem y Emma Moreno. Las de Iñaki Goikoetxea llegaban al Di Stéfano con la tranquilidad de haber sumado tres puntos en el estreno y las ganas de dar la sorpresa como en 2025. De inicio, no obstante, el guion fue el mismo. Como si de una reposición en un cine de verano se tratase, el equipo blanco se hizo con la posesión desde el principio. Hay pruebas evidentes de que Andreia, Senss y compañía son capaces de dominar ante rivales, sobre el papel, inferiores, las dudas llegan a partir del último tercio. Porque Keukelaar y Linda no tenían problemas para desbordar por los extremos, lo que fallaba era el pase hacia el interior o la velocidad de circulación para ayudar a generar espacios. Beerensteyn esperaba en el área, pero la primera en rematar, aunque alto, fue Andreia a un buen centro de Levels desde la izquierda. Por esa misma banda penetró Linda para que Caruso rematase en el primer palo. Hacía falta un desarrollo mejor para un final feliz que casi se torna triste antes de tiempo para Mireia Masegur pasados los veinte minutos: la revisión de su entrada por detrás sobre Beerensteyn por parte de Gil Soriano en el FVS, no obstante, quedó en nada. Como las últimas acciones de la primera mitad: una volea de Levels y una conducción hacia dentro con zurdazo de Keukelaar que se marchó desviado. La afición pedía más y el partido, también. Por su parte, Goikoetxea dio entrada a Carmen Álvarez en el lugar de Ángeles tras el descanso. Correr sin balón desgasta mucho y el Madrid tendría que aprovecharlo. Andreia robó un balón en una presión alta y se lo envió, entre líneas, a Beerensteyn, que se distrajo tanto en el mano a mano que acabó con Belem robándole la cartera. Como en sus intervenciones en partidos anteriores, la neerlandesa demostró que tendrá que mejorar su efectividad (51′). Unos minutos después Linda tiró de flow para encontrar a Keukelaar en el otro costado y esta controló y chutó. Wellman, con una gran pierna, evitó el 1-0. La portera alemana volvió a aparecer en el 61′ con una gran respuesta al intento de despeje de Masegur sobre su propia portería tras un envío de Keukelaar. En el consecuente córner, Beerensteyn, de cabeza, remató desviado. No había manera y el plan de de juego seguía siendo el mismo: juego por bandas, nada desde la frontal del área y escasos balones por dentro. Llegó el momento de los cambios: Angeldahl y las jugadoras del filial Zouhir y Noe Llamas, por Beerensteyn y Levels, que estaba siendo una de las más insistentes. Ambas se estrenaban con las mayores. Solo la polémica acabó ligeramente con el sopor: el Madrid solicitó revisar un posible penalti de Samara por un contacto con Linda y el Eibar, de paso, una falta de Zouhir la que vio amarilla. Nada. El cronómetro ya iba por el minuto 83 y el equipo armero sentía que sí, que se podía. Otra vez. Llamas y Angeldahl la tuvieron casi en boca de gol. No hubo manera. Ni en un tiempo añadido en el que todas atacaron. El Eibar rebajó el estado de flow del Madrid y ambos suman cuatro puntos en seis jornadas.