Hansi Flick nunca ha ganado tres Ligas seguidas, un hito que en el Barça es patrimonio exclusivo de dos mitos como Cruyff y Guardiola.

Hansi Flick afronta su tercera temporada al frente del FC Barcelona con el reto de conseguir lo que nunca ha logrado en su carrera: encadenar tres campeonatos de Liga de manera consecutiva. El técnico alemán ha ganado dos en sus dos primeros años en el Barcelona igualando lo que consiguió en el Bayern las temporadas 19-20 y 20-21, que fue la última en conjunto bávaro, que abandono por diferencias con la dirección deportiva del club. Ganar la tercera Liga seguida con el Barcelona supondría igualar una gesta que hasta el momento sólo han conseguidos dos entrenadores: Johan Cruyff y Pep Guardiola. El holandés no ganó el título hasta su tercera temporada en el banquillo y luego encadeno cuatro seguidas (1990-91, 1991-92, 1992-93 y 1993-94) mientras que el catalán sí que las ganó en su primera experiencia como entrenador ganando los campeonatos de las campañas 2008-09, 2009-10 y 2010-11. Por tanto, el reto del alemán es mayúsculo. No sólo para él, la temporada se presenta como una prueba de fuego para el Barcelona. Después de ganar las dos últimas Ligas, el conjunto azulgrana afronta un desafío de una gran magnitud: conquistar un tercer título consecutivo en un contexto que se prevé más exigente que los anteriores. La dificultad del reto no es ningún secreto dentro del Barcelona. El propio Hansi Flick ha advertido que mantener el nivel de éxito costará, pero es optimista. “La temporada no ha sido fácil. Ha sido más dura que la anterior. Y la que viene, lo será más”, aseguró antes de disputar la última jornada ante el Valencia. Eso sí, afirmó también que sus jugadores seguían teniendo “hambre de títulos”. Unas declaraciones que el propio técnico ha reafirmado a lo largo de la pretemporada donde ha puesto el acento en que “es difícil trabajar en una pretemporada en la que los jugadores se han ido incorporando con diferentes calendarios. Eso nos obliga a gestionar la plantilla de manera asimétrica. Unos llevan más entrenamientos que otros”. La mayoría de piezas clave del equipo ganaron en el Mundial con España y apenas llevan poco más de dos semanas de trabajo. Precisamente por este motivo Flick ya ha afirmado con contundencia que “no se verá al Barça que quiero hasta el mes de octubre, después del parón de selecciones” A esto hay que añadir que el trabajo de defender un título quizá es más duro que ganarlo porque los rivales tienen una motivación extra para vencer al campeón. En este sentido, hay que poner el foco en el Real Madrid. El equipo madridista, tras dos temporadas seguidas sin títulos, está obligado a reaccionar porque ya tiene urgencia por volver a ganar. Ha fichado a Mourinho como técnico y, de momento, ya ha cerrado las incorporaciones de Konaté, Dumfries, Bernardo Silva, Cucurella y Diomandé. Tampoco hay que perder de vista al Atlético de Madrid. El equipo dirigido por Simeone ha demostrado que puede competir con los grandes como lo demuestra hecho de que fue el verdugo del Barça en la Champions y en la Copa. El Barcelona afronta el desafío de mantener el hambre competitiva y la intensidad que le han permitido ganar dos Ligas y también deberá jugar sabiendo que es el rival a batir, lo que le añade presión. Tiene argumentos para afrontar el reto. A Flick le han reforzado el equipo con jugadores de calidad contrastada, en especial con la llegada de Rodri, pero está por encontrar el delantero que cubra las ausencias de Ferran y de Lewandowski, dos jugadores que fueron claves en la conquista de las dos Ligas que luce Flick en su palmarés. El reto es descomunal.