La Real Sociedad B es feliz cuando juega en Anoeta. Los txuri-urdin saben que cuando el partido es su campo es sinónimo de sonrisa. Y volvió a ocurrir frente al Valladolid en la jornada 16 después de que los de Ion Ansotegi se llevaran el choque gracias al 1-0 de Luken Beitia anotado en el primer tiempo. Preocupante falta de pegada del conjunto pucelano que se empieza a complicar la vida, mientars que los ‘potrillos’ salen de puestos de descenso.

Mucho mérito a los asistentes que se acercaron a Anoeta. Justo una hora antes del encuentro cayó una tromba de agua descomunal que acompañó durante el choque, lo que unido al hecho de ser lunes y a las 20.30 horas, no es que invitara a asistir, así que reconocimiento total a los 1.481 aficionados que se acercaron al feudo donostiarra. Por lo menos se marcharon felices, que no es poco.
Empezó con ganas el Valladolid con una ocasión de Marcos André, y luego por medio de Amath con un balón raso al área que nadie consiguió rematar. Los dos equipos querían circular rápido la pelota, lo que daba paso a un choque bonito en los primeros lances. Mariezkurrena disparó desde lejos y el balón se marchó muy alto en lo que fue la primera llegada del encuentro para los locales. El césped por el momento aguantaba pero empezaba a condicionar en algunas acciones. Mucha igualdad en Anoeta entre ambos equipos, tocando en el centro del campo, pero sin generar peligro sobre la meta rival. Pero el marcador se rompió en el minuto 21. Alejo derribó a Ochieng y vio amarilla, y Astiazaran colgó el balón, Tomeo no acertó a despejar, y el balón le cayó a Jon Balda en el área pequeña para disparar sin pensárselo y hacer el 1-0 en la portería defendida por Guilherme.
La Real volvía a aferrarse a su campo, pero el gol espoléo a los visitantes y los de Ansotegi dieron un claro paso atrás que pudo costarles muy caro. A los 26 minutos llegó el primer disparo a puerta de los pucelanos, y fue por medio de Ponceau que detuvo sin problema Fraga. Apenas unos segundos después, el meta txuri-urdin volvió a estar acertado a disparo de Amath, que se había plantado solo contra él. Insistían e insistían los de Almada. Kita le rebañó la pelota a Marcos André cuando se disponía a disparar, y el brasileño tampoco pudo aprovechar un buen centro de Alejo gracias a que Beitia le impidió rematar bien.
Sufría la Real, y se salvó cuando Peter Federico falló en el minuto 33 lo impensable rematando horrible con toda la portería para él solo. El mismo protagonista la mando alta en la siguiente jugada. La Real B no salía de su campo. Sufrían los txuri-urdin que quisieron quitarse la presión de encima por medio de un disparo de Astiazaran que se fue alto, pero fue un espejismo. Al conjunto guipuzcoano no se le veía cómodo con esa manera de jugar, y en los últimos cinco minutos el partido se calmó un poco pese a que el Valladolid siguió intentándolo sin suerte. Pidieron penalti por una posible mano de Beitia que el colegiado no vio, y tampoco el VAR llamó a Sánchez López para que fuera a revisarla. Con esa jugada terminó la primera mitad, en la que la Real Sociedad B se marchó con ventaja en el marcador, si bien las ocasiones habían sido para los castellanoleoneses. Los txuri-urdin tenían que dar un paso adelante en la segunda parte porque parecía difícil aguantar 45 minutos más encerrados en su área.
‘ATORMENTADOS’
La segunda mitad arrancó con un cambio en cada equipo y con una clara ocasión para la Real B por medio de Carrera que obligó a Guilherme a enviar su disparo a córner con un remate que se iba pegado al palo. Daba la impresión de que habían salido mejor los txuri-urdin a estos segundos 45 minutos, ya que tenían controlado al Real Valladolid, y buscaban el segundo gol en cuanto tenían oportunidad de salir al ataque.
El equipo pucelano no terminaba de creérselo y se mostraba muy predecible, con el técnico en la banda con claros gestos de desesperación. Fue a partir de ahí cuando comenzaron a apretar más en campo de la Real en busca de oportunidades para lograr el empate; Juric centró desde la derecha buscando la cabeza de Amath, pero Kita saltó más y alejó el peligro. Pero en el minuto 60 el filial txuri-urdin perdonó el segundo con un remate de Carrera que pegó en el palo. Aunque apretaba más el Valladolid, eran los de Ansotegi los que estaban llegando con más peligro a la meta contraria.
Alberto Dadie vio cartulina amarilla en el minuto 66 por llegar tarde y contactar sobre Guille Bueno, y en el saque de la falta, Juric remató al larguero. La verdad es que no estaba teniendo fortuna el Valladolid en este partido porque estaba contando con ocasiones suficientes como para empatar. Pero la tarde estaba de que ‘no’. La Real B seguía aguantando el 1-0 como un tesoro y hasta se aferraba al tormentón que empezó a caer sobre Anoeta con granizo y truenos incluidos, para tratar de nublar a los de Almada, que no andaban muy sobrados de ideas y tiraban más de corazón que de fútbol para buscar el gol. Canós mandó a la grada una jugada muy similar a la que Balda había anotado en la primera, y los pucelanos se terminaron ahogando en la tormenta de la noche.
La Real volvió a hacer valer su condición de invicta en su campo y sumó tres puntos importantísimos para salir de puestos de descenso ante un rival de los de categoría de Segunda División, pero que en Anoeta dio la impresión de tener la pólvora muy mojada, nunca mejor dicho con la nochecita que hizo en Donostia, y que se aleja de los puestos de ascenso. La próxima semana el Real Valladolid recibirá en su estadio al Málaga, mientras que la Real Sociedad B visitará en la jornada 16 al Mirandés en Anduva.
ဗာလ္လာဒိုလစ်
မှတ်ချက် အားလုံး