
El delantero del filial firmó un hat-trick en cuatro minutos ante el Sassuolo. Ha marcado en todos los partidos de pretemporada del Celta.
La gira italiana del Celta ha empezado con un hat-trick en tiempo récord. Hugo González, el delantero aún del filial que ya había visto puerta en los tres anteriores amistosos de los celestes esta pretemporada, marcó tres goles en cuatro minutos. Este triplete exprés lo logró ante el Sassuolo, un equipo de la Serie A que se llevó un meneo en la primera parte y que sometió al cuadro olívico en la segunda hasta que se quedó con diez. Entonces, en el tramo final del encuentro, apareció el futbolista revelación de este verano. Con Ilaix Moriba castigado en Vigo, el doble pivote lo formaron Miguel Román y Aleix Febas. Los dos llevaron la batuta en la sinfonía que los célticos interpretaron en los primeros 45 minutos. El Sassuolo, entrenado por el exfutbolista Alberto Aquilani y con el mítico Nemanja Matic en la medular, poco más pudo hacer que replegarse cerca de su área ante un rival que juega de memoria. La superioridad en el control del esférico y en la presión no tardó en empezar a traducirse en oportunidades. La primera la tuvo Sergio Carreira y en el cerco a la portería italiana Iago Aspas anotó su primer tanto del verano justo antes de la pausa de hidratación. Una combinación entre Jutglà y Swedberg la finalizó el capitán con un pase a la red desde la frontal del área. Diferencial casi a los 40. En Italia, donde se venera a los futbolistas veteranos como en ningún otro país, al moañés no le permitirían retirarse al término de esta campaña. El Dios Celeste volvió a desarbolar a la zaga italiana en la más clara de las varias opciones que los gallegos tuvieron antes del descanso para hacer el 0-2. Aspas habilitó a Swedberg y, tras tumbar al portero, el Kraken se quedó con la miel en los labios porque un defensa reaccionó providencialmente para desviar un balón que estaba a centímetros de cruzar la línea de gol. El carrusel de ocasiones continuó al regreso de los vestuarios con Starfelt. El central sueco, que había entrado en el intermedio, estrelló en el larguero un testarazo. Perdonó el Celta y su rival castigó el primer error grosero de los pupilos de Claudio Giráldez. Una pérdida de Aspas activó una acción de fantasía de los italianos. La magia la puso Volpato y empate lo estableció, a placer, Bakola. A renglón seguido, Pinamonte estuvo a punto de hacer el segundo. El partido había cambiado por completo. La transformación del Sassuolo tuvo un nombre propio, el de Bakola. El centrocampista francés se había incorporado al encuentro en el descanso y se mostró imparable. Un trallazo suyo lo repelió el larguero en pleno dominio local. El Celta lo estaba pasando mal por primera vez en esta pretemporada y el sufrimiento terminó gracias a una tangana. A una patada fuera de lugar de Yoel Lago respondió Laurienté con una agresión que le costó la expulsión. El Sassuolo se quedó con diez y ahí empezó el show de Hugo González: tres goles en cuatro minutos, entre el 83 y el 87. Una locura ante un adversario que bajó los brazos.
မန်ယူ
ရီးယဲလ် မက်ဒရစ်
ဘာစီလိုနာ
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