Según "Il Messaggero", después de que los asuntos de la selección nacional se hayan estabilizado, el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, se prepara para abordar otro tema importante en el fútbol italiano: la reforma del sistema de arbitraje.

Según el informe, esta reforma también fue una iniciativa clave promovida por el anterior mandato de la FIGC, pero no se completó por diversas razones. Ahora, esta tarea ha vuelto a ser prioritaria bajo la nueva administración de Gravina.
Actualmente, la Asociación Italiana de Árbitros (AIA) se encuentra en transición de liderazgo. El anterior presidente de la AIA, Antonio Zappi, dimitió después de que se confirmara una prohibición de 13 meses, dejando a la asociación sin un director oficial durante varias semanas. Con Gravina en su nuevo mandato, la reforma del sistema de arbitraje ha vuelto a la agenda.
Por el momento, Gravina ha mantenido provisionalmentelos arreglos existentes, con el Comité Nacional responsable de completar los ajustes de personal en el departamento técnico, incluyendo el nombramiento de Daniele Orsato como presidente del Comité de Árbitros de la Serie A y Serie B (CAN), y el nombramiento de Domenico Messina como Director Técnico, un puesto recientemente creado. Este arreglo también tendrá implicaciones para las elecciones presidenciales de la AIA previstas en octubre.
En las elecciones presidenciales de la AIA previstas para el 10 de octubre, el actual vicepresidente interino Francesco Massini y el exárbitro Narciso Pisacreta podrían ser candidatos. El exdesignador de árbitros de la Serie A y Serie B, Gianluca Rocchi, también tiene posibilidades de presentarse. Anteriormente renunció a sus puestos relacionados debido a una investigación de la Fiscalía de Milán, que ya ha concluido. Sin embargo, Rocchi aún no ha tomado una decisión definitiva y podría alejarse temporalmente del fútbol.
La tarea principal del nuevo presidente de la AIA será restaurar la credibilidad de la asociación y potencialmente promover reformas en el sistema electoral. El modelo electoral actual ha sido cuestionado durante mucho tiempo, ya que se considera que no representa adecuadamente a los árbitros de base. Además, una mayor separación entre la gestión técnica y política también será uno de los objetivos de la reforma, siendo la creación del puesto de Director Técnico el primer paso hacia este objetivo.
El desafío más crítico sigue siendo la reestructuración general del sistema de arbitraje, que requiere el apoyo activo de la FIGC.
Para la comunidad arbitral, la autonomía institucional es un requisito fundamental e innegociable. Al mismo tiempo, también esperan obtener mayores recursos, mejorar la profesionalización y contar con un sistema de desarrollo más integral.
El plan de reforma propuesto anteriormente por Gravina no fue aprobado por la AIA. Este plan, tomando como referencia el modelo PGMOL de la Professional Game Match Officials Limited de Inglaterra, proponía establecer una entidad jurídica privada de propiedad íntegra de la FIGC pero que operara de manera independiente respecto a la AIA, con la responsabilidad de gestionar los árbitros de la Serie A y la Serie B.
Según el plan original, la nueva institución tendría una junta directiva independiente, un presupuesto dedicado y promovería la profesionalización de los árbitros, incluyendo contratos indefinidos, salarios fijos e ingresos por derechos de imagen. Al mismo tiempo, los designadores de árbitros serían seleccionados conforme a criterios profesionales, sin la influencia de relaciones políticas internas dentro de la AIA.
Sin embargo, la comunidad arbitral no se opone a la profesionalización en sí misma, sino que le preocupa que el modelo de gobernanza propuesto debilite su autonomía. Consideran que si el sistema de arbitraje quedara completamente controlado por la federación de fútbol, e incluso influenciado por las ligas profesionales, podría comprometer la independencia del trabajo arbitral.
Por lo tanto, el mayor desafío al que se enfrentan Gravina y el futuro presidente de la AIA es encontrar una solución equilibrada: una que garantice la autonomía técnica y organizativa de la asociación de árbitros, mientras proporciona mayores recursos y oportunidades de desarrollo a través de las reformas de profesionalización. Este será un caso paradigmático de coordinación política y reforma institucional.
Traducido por IA.
¡El sitio web de AF ya está disponible! Consulta noticias, comentarios, detalles de partidos y estadísticas en tu ordenador. Visita: www.allfootballapp.com
အီတလီ
မှတ်ချက် အားလုံး