

El Leeds goleó a los geordies, que sucumbieron con tres goles al filo del descanso. Okafor cerró el partido con un cuarto tanto tras el primer cuarto de hor
Tras un verano desconcertante en St James’ Park, con la marcha de varios pilares e incluso del entrenador, el Newcastle logró recomponerse en las primeras semanas del curso, manteniéndose invicto durante las tres primeras jornadas y superando dos rondas de la Copa de la Liga. Los geordies sucumbieron el lunes por primera vez. Lo hicieron enfáticamente, siendo goleados por un Leeds que golpeó tres veces antes del descanso y una vez más tras la reanudación para mantener su convicción de invicto en la Premier League. Hubo polémica nada más empezar el encuentro, con la hinchada de Elland Road reclamando un penalti por manos de Fernández-Pardo, en una acción que el colegiado no entendió como punible y que el VAR decidió ignorar. Las reclamaciones locales se repitieron en el quinto minuto, aunque en esta ocasión, la polémica no fue tanta. El pelotazo de Gudmundsson no dio en el brazo de González, sino en su cabeza. Al centrocampista español le costó seguir y tuvo que ser sustituido poco después. Mandó el Leeds. Ahí sí que no hubo duda alguna. Y terminó poniéndose por delante en el marcador superada la media hora después de que un disparo de Tanaka diese en Steur, el recambio de González, y en Miley, desviando su trayectoria y dejando vendido a Hornícek completamente vendido. Dos minutos más tarde llegó el segundo gol. Inmerso en una pesadilla, el Newcastle entregó el esférico en su propio campo y Calvert-Lewin terminó castigando a los visitantes con un cabezazo desde la frontal del área pequeña. Hornícek tampoco tuvo opción alguna de evitar el tanto después de que el remate diese en Bogle antes de colarse en su portería. Siguió la avalancha del Leeds, y Calvert-Lewin sumó una nueva diana en el tiempo añadido. Bogle cambió de orientación y Muharemovic prolongó el esférico casi sin querer. Calvert-Lewin se hizo con el esférico, penetró en el área, recortó ante Botman y disparó cruzado para dejar el partido visto para sentencia antes de que éste llegase al intervalo. Jaissle decidió no hacer cambios durante el descanso y la dinámica del primer tiempo se mantuvo en la segunda. Cuando el técnico alemán decidió reaccionar, el Leeds anotó el cuarto gol. Ampadu colgó el balón al área rival con un saque de banda en largo que Botman llegó a cabecear, aunque nadie pudo evitar el remate de primeras de Okafor, que cerró el partido cuando todavía restaba media hora de juego. Solo entonces reaccionaron las urracas. Demasiado tarde. Solo pudieron maquillar ligeramente el resultado cuando Toure se encontró con un rebote en el área del Leeds y batió a Trafford.
မန်ယူ
ရီးယဲလ် မက်ဒရစ်
ဘာစီလိုနာ
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