
Gran arranque del equipo de García Pimienta, que dejó el partido finiquitado en la primera parte con los goles de Bonini, Dzodic y Melamed.
El Almería arrancó con fuerza, con una noche plácida y una primera parte que dejó el partido prácticamente visto para sentencia. Contundente, con mucha pegada y disfrutón cuando encuentra espacios y juega con el marcador a favor. El equipo de García Pimienta fue un rodillo y dejó una primera tarjeta de presentación ilusionante en su camino hacia el ascenso, de nuevo el objetivo fijado. Bonini abrió la cuenta al cuarto de hora, Stefan Dzodic puso el segundo con una actuación espectacular y Melamed cerró la goleada antes del descanso con un auténtico golazo. El serbio fue uno de los grandes protagonistas de una primera parte en la que el Almería enseñó músculo, talento y capacidad para hacer daño en pocos toques. El Eldense aguantó el chaparrón como pudo ante un rival que disfrutó con ventaja y que, cuando se pone por delante, adquiere otra marcha. Arranca muy bien el proyecto de García Pimienta. El césped de los Juegos del Mediterráneo no ayudaba demasiado a la puesta en escena. En televisión, al menos, lucía poco, aunque sobre el terreno de juego el Almería encontró pronto el camino para que el estreno de García Pimienta empezara a parecerse a lo que se espera de uno de los grandes candidatos al ascenso. Porque el nuevo técnico podrá introducir sus matices, pero hay algo a lo que este Almería no puede renunciar: el talento. Arribas, Melamed, Embarba y compañía tienen demasiado fútbol en las botas como para esconderlo. El Almería salió mandón, con Dzodic ejerciendo de capitán general en el centro del campo y dejando desde el principio esa sensación de jugador de jerarquía. Su primer disparo, detenido por Ramón Vila, fue el prólogo del 1-0. Córner botado por Melamed y Federico Bonini, solo, apareció para cabecear a la red cuando apenas había transcurrido un cuarto de hora. Un golpe demasiado pronto para un Eldense que necesitaba tiempo para madurar el partido. El conjunto alicantino intentó estirarse y encontró algún espacio para correr. Mariano Carmona rozó el empate en una gran transición, con un disparo que se marchó lamiendo el palo derecho de Andrés Fernández. Ahí aparece uno de los primeros retos de García Pimienta: este Almería ataca con mucha gente y, cuando pierde el balón, tendrá que aprender a protegerse. El técnico ya lo avisaba en la previa. También se defiende con la pelota. Pero el Almería sigue sobrado de pólvora. Embarba probó fortuna por arriba, Melamed también tuvo la suya y, en otro fogonazo, llegó el segundo. Falta lateral de Arribas, remate de Miguel de la Fuente en el segundo palo y Dzodic, con la caña preparada, empujó el balón a la red. El asistente levantó el banderín, pero el VAR corrigió la decisión y dio validez al 2-0. Y todavía quedaba Melamed. El catalán se sacó de la chistera un disparo de muchos quilates, de un jugador de muchos millones de euros. Recibió, armó la pierna desde lejos y puso la pelota en la escuadra de Ramón Vila. Un golazo, un aviso para una temporada en la que también está llamado a dar un paso adelante. Pim, pam, pum. El Almería había dejado el partido prácticamente visto para sentencia en un abrir y cerrar de ojos. Demasiado castigo para un Eldense que tuvo su momento, pero también la mala fortuna de encontrarse de frente con una de las grandes virtudes del equipo indálico: cuando tiene espacios y talento, puede resolver un partido en un abrir y cerrar de ojos. El 3-0 había dejado la noche resuelta y los Juegos del Mediterráneo disfrutando del verano. Agosto, calor y una grada contenta, con el partido entrando poco a poco en un ritmo más llevadero. El Almería bajó algo la intensidad y el Eldense encontró algún resquicio para intentar meterse de nuevo en el partido. David Ruiz probó a Andrés Fernández y Jorge Rastrojo, que entró tras el descanso, también tuvo la suya para recortar distancias. Y el estreno de Brian Cipenga, que disputó sus primeros minutos oficiales con el Almería. Bastó con que cogiera un par de veces la pelota para que apareciera el runrún en la grada. Aplausos, gritos, expectación. La gente quería ver al congoleño, que se movió arriba, atacó espacios y tuvo alguna ocasión para estrenarse con gol. El Almería siguió aprovechando las transiciones y encontró metros cuando el Eldense se estiraba. Mientras, García Pimienta empezaba a dosificar con el partido bajo control. En el 80’, Arribas dejó el campo sin marcar, después de buscar durante toda la noche ese primer gol, pero se marchó con una gran ovación. El Pichichi tendrá que esperar para estrenar su cuenta. El tramo final fue ya de administrar la ventaja, con el Eldense buscando maquillar, pero falto de fe, y el Almería disfrutando de una noche que tenía encarrilada desde mucho antes. Otra gran ovación recibió un imperial Stefan Dzodic. Cuando el partido ya moría, Miguel de la Fuente forzó un penalti que pudo dar más alegría, pero Baptistao lo mandó arriba. Baño y masaje para el estreno de García Pimienta. Un arranque con fuerza del Almería.
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