
El lateral zurdo que tomó el testigo del ídolo perico Capdevila como campeón del Mundo se formó en la cantera blanquiazul durante siete años.
Entre el Gimnástico de Don Benito de Pedro Porro y el Sporting Union Agen de Aymeric Laporte, en la promoción que un operador televisivo lanzó a inicios de la Copa del Mundo con el club donde se formaron cada uno de los futbolistas de la Selección española, aparecía él enfundado en la camiseta del Espanyol. Marc Cucurella (Alella, 22-07-1998), se asoció siempre al Barcelona, y con ese morbo se estrenará oficialmente con el Real Madrid, pero su infancia fue perica. De hecho, vivió en primera persona la transición del Estadi Olímpic de Montjuïc al RCDE Stadium. A los seis años, y procedente del Fútbol Sala Alella de su localidad natal, llegó Cucurella al Espanyol. Y sí, desde muy pequeño ya lucía melena. Llevaba apenas unos meses en la cantera blanquiazul cuando el primer equipo alcanzó y perdió la final de la Copa UEFA 2006-07, en Hampden Park, ante el Sevilla. “Me acuerdo de llorar y tener pena”, confesaba recientemente, en el espacio La estrella que nos une, donde premonitoriamente le entrevistaba Joan Capdevila, leyenda espanyolista y el primer lateral izquierda que conquistó el Mundial, como ahora él, después de seguir su consejo: “Antes de empezar la final, entierra una moneda en el césped”. Funcionó en Johannesburgo y también en Nueva York. Durante siete temporadas creció en el Espanyol un Marc Cucurella al que el Barcelona cazó, como sucede con tantos talentos formados en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, a punto de estrenarse en edad cadete. De hecho, no fue el único de su hornada al que se llevaron: también Carles Pérez (ahora, en el Celta) y Carles Torrents. “Al principio, tenía un poco de dudas, porque estaba muy cómodo ahí, llevaba muchos años y a mí esto de cambiar no me gusta mucho, me cuesta. Pero al final, mi familia siempre ha sido del Barça, y de pequeño recuerdo ir al estadio con mi abuelo”, desgranaba el lateral, quien reconocía: “Pasas mucho tiempo ahí y se te crea un sentimiento. Cuando me cambié al Barça, no fue fácil, porque dejé muchos amigos, el Espanyol era el equipo que me había dado mi primera oportunidad y me sabía mal. Pero también pensaba que para mi futuro era un paso”. Su oportunidad, no obstante, no llegaría en un Barça que priorizó a Juan Miranda y Marc Cardona. Eibar, Getafe, Brighton, Chelsea y en última instancia Real Madrid, pasando por la estrella mundial, han sido pasos en la trayectoria de Cucurella y traspasos de los que el Espanyol ha recibido un pellizco por su parte correspondiente en los derechos de formación, a través del mecanismo de solidaridad de la FIFA. Y él, como admitió ante Capdevila, le sigue manteniendo cariño al Espanyol: “Sí, siempre. De todo se aprende y se tiene un buen recuerdo, al final es lo único que queda”, rubricó Cucurella.
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