Los de Bordalás sufren en Belgrado ante un duro Partizan pero confirman su presencia en la fase final de la Conference League.

El Getafe ya es equipo de Conference League, pero para conseguir el billete europeo tuvo que bajar al barro y sufrir de lo lindo en una de las plazas más hostiles del viejo continente. Belgrado dictaba sentencia tras el heroico 3-1 logrado en la ida por los azulones, cimentado en un tramo final pletórico con diez hombres. El Partizán, arropado por un estadio hasta la bandera, prometía guerra. Y vaya si la dio. El guion del partido arrancó exactamente como se esperaba. Los serbios salieron en tromba, empujados por el rugido de su grada, mostrando mucho más corazón que fútbol elaborado. En el minuto 11 llegó el primer aviso local con una falta que se estrelló en la barrera, un primer arreón que, de momento, no lograba intimidar a un seguro David Soria. Sin embargo, el partido era áspero, de trincheras. El atacante local Jeh se erigió como un dolor de muelas para la zaga getafense, pegándose con absolutamente todos. Fruto de esa intensidad, Sazonov vio la primera cartulina amarilla en el 21’ tras un duro choque con el propio Jeh. El miedo se apoderó del banquillo azulón en el minuto 27. Vukotic colgó una falta frontal desde unos 35 metros y Milic, libre de marca, cabeceó a placer para hacer el 1-0 que dejaba la eliminatoria a un solo tanto. El estadio se venía abajo, pero el VAR, ese juez de hielo, acudió al rescate del Getafe: gol anulado por un fuera de juego milimétrico. El susto fue un punto de inflexión. José Bordalás, perro viejo en estas lides, tomó una decisión drástica y valiente en el 36’. Viendo que Sazonov estaba al borde de la expulsión tras varias faltas posteriores a su amarilla, lo mandó al banquillo. Andrés García ingresó al terreno de juego para ocupar el carril, desplazando a Kiko Femenía al puesto de central diestro. El ajuste táctico tranquilizó al equipo madrileño, que fue creciendo a raíz del gol anulado. Al filo del descanso, el Getafe rozó el primero. Mangala, con un disparo desde la frontal, acarició el poste derecho de la meta defendida por Krunic. Instantes después, el propio portero serbio despejaba un envenenado centro de Terrats. El Getafe terminaba la primera parte mandando. El paso por vestuarios no cambió la inercia. El Getafe salió dominador, pero en Europa los errores se pagan caros. En el minuto 53, un exceso de confianza de Terrats, que intentó regatear en la frontal de su propia área en la salida de balón, le entregó el esférico a Jeh. El jugador del Partizán no perdonó, soltando un latigazo cruzado, esta vez completamente legal, ante el que Soria no pudo hacer nada. 1-0 y los fantasmas volvían a sobrevolar Belgrado. Pero si el Getafe tiene a un hombre tocado por una varita en este inicio de temporada, ese es Enes Ünal. En el minuto 69’, a la salida de un córner que se paseó con suspense por el área serbia, el balón le cayó al delantero turco. Con frialdad y usando su teórica “pierna mala”, la zurda, la mandó a guardar. Un gol de oro que ponía el 1-1 en el marcador (2-4 en el global). Son ya tres goles en tres partidos y medio para Ünal desde su regreso, demostrando que es el faro ofensivo de este equipo. Parecía la eliminatoria encarrilada, pero el Partizán tiró de orgullo herido. En el 76’, un gran gol de Kojzek volvía a adelantar a los locales (2-1), dejando a los serbios a un solo tanto de forzar la prórroga con quince minutos más el descuento por jugarse. Tocaba apretar los dientes. El Getafe no se echó atrás y buscó matar el partido. Mario Martín, en el 80’, estuvo a punto de poner el empate definitivo con un disparo raso desde fuera del área que lamió el palo derecho de Krunic. Los minutos finales fueron un ejercicio de supervivencia azulona frente a un Partizán que empujaba con todo, aunque visiblemente mermado por el cansancio físico. El corazón se paralizó por última vez con un remate de cabeza postrero del propio Kojzek que se marchó cerca de la madera de Soria. El pitido final desató la euforia en la expedición española. El Getafe supo sufrir, cayó con honor en Belgrado, pero el trabajo titánico de la ida y el oportunismo de Enes Ünal le otorgan el merecido premio: el sur de Madrid vibrará este año con la Conference League. Getafe: David Soria; Saba Sazonov, D. Djené, Zaid Romero, Kiko Femenía, Ramón Terrats, O. Mangala, Francho Serrano, Johan Mojica; Enes Ünal y Martín Satriano. Partizan: Krunic, Baba, Milic, Simic, Roganovic, Miladinovic, Vukotic, Nwulu, Demba Seck, Jeh, Nikola Cumic. Árbitro: Urs Schnyder Estadio: Stadion Partizana Goles: Jeh (53’), Enes Ünal (69’), Kojzek (76’)