
El Barcelona cierra un mercado de fichajes pensando en las dificultades que tendrá cuando vuelva a Montjuïc.
El Barcelona ha apretado el acelerador este verano. La inversión en fichajes está cercana a los 175 millones de euros, a los que habrá que sumar los posibles variables, una cifra que lo sitúa entre los grandes animadores del mercado, dejando al margen a los grandes de la Premier League, que juegan en otra liga. La dirección deportiva liderada por Deco ha decidido hacer un esfuerzo inversor en esta ventana de fichajes porque la próxima temporada, la 2027/28, estará condicionada por el regreso al estadio Lluís Companys durante unos meses, con la pérdida de ingresos que eso conlleva y que puede generar problemas en el ‘fair-play’. El próximo verano será únicamente de retoques. Los responsables deportivos del Barcelona han entendido que era necesaria una fuerte inversión para dar un salto de calidad y de competitividad al equipo tras ganar las dos últimas Ligas. El club azulgrana ha hecho todo el esfuerzo de una tacada y este verano han llegado Anthony Gordon, por 70 millones de euros más 10 en variables, Karim Adeyemi, 22 millones de euros, Rodri, por 60 millones, Jesse Bisiwu, por 8,5 millones, Hamza Abdelkarim, por 1,5, Livakovic, por dos millones y Gabriel Jesús, por 10 millones más variables. Cancelo ha llegado gratis procedente del Al-Hilal. En total, unos 175 millones de euros invertidos que pueden ser más en función del cumplimiento de las variables. Al final, el club ha entendido que este mercado era una ventana de oportunidad para afrontar una mejora y una ligera renovación de la plantilla. El Barça ha evitado tener que ser muy activo el próximo verano, cuando el regreso a Montjuïc puede dificultar los movimientos del equipo azulgrana en los fichajes. Deco ha hecho un gran trabajo en las entradas, pero también en las salidas. La cifra recaudada por traspasos supera los 100 millones de euros; y una parte muy importante de esa cifra procede de jugadores formados en La Masia. La mejor venta ha sido la de Ferran Torres al PSG, por 48,5 millones de euros, y luego los traspasos de Ansu Fati al Mónaco y Tommy Marqués al Braga, ambos por 11 millones de euros. La venta de Héctor Fort a la Real Sociedad ha dejado 8,5 millones de euros en la caja azulgrana, que se suman a los seis que pagará el Ajax por Jofre Torrents, los 4,5 que se cobrarán por el traspaso de Jan Virgili del Mallorca al Brujas, los cuatro que el Venecia está a punto de abonar por Toni Fernández, los 2,2 del Mallorca por su primo Guille y los 3,5 que paga el Royal Antwerp por Álvaro Cortés y los tres millones del Panathinaikos por Iñaki Peña. En todas estas operaciones, el Barcelona se ha reservado un porcentaje de una futura venta. En el caso de Toni Fernández y Fort, el club tendrá una opción de recompra. Finalmente, Marc Casadó se ha ido al Deportivo como cedido y el Barcelona no ha podido sacar un gran traspaso por él, como era el objetivo inicial. El conjunto coruñés se reserva una opción de compra de 30 millones de euros. El Barcelona también ha logrado tener ingresos por porcentajes de venta o derechos de formación. Bajo esta fórmula, se han ingresado 400.000 euros por la venta de Sergi Altimira del Betis al Sporting Club, rival azulgrana en la Champions, 700.000 euros de la venta de Andrés Cuenca al Como, 600.000 euros por el traspaso de Dani Rodríguez al Dínamo de Zagreb. Por derechos de formación, el club azulgrana cobrará 1,9 millones de la venta de Nico González del City al Newcastle, 1,3 millones por el fichaje de Marc Cucurella por el Real Madrid procedente del Chelsea y 500.000 euros por Alejandro Grimaldo, ahora en el Atlético de Madrid. También unos 360.000 euros del traspaso de Marc Guiu, que ha cambiado el Chelsea por el RB Leipzig alemán.
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