
Julián Alvarez debe reincorporarse al Atlético el lunes 10, tras mucho ruido y seis semanas después de su petición de “transferencia”. No está en venta.
El lunes 10 de agosto, tres semanas después de la final del Mundial, es la fecha fijada para el retorno de los internacionales de España y Argentina. Y sí, entre ellos, Julián Alvarez. La cuenta atrás de las vacaciones se acerca a su fin, hasta el punto de que estos nueve rojiblancos ya se están aplicando con los deberes que les mandaron los preparadores físicos del Atlético. Y el argentino, el futbolista del que más se ha hablado y se hablará este verano, está siendo uno más en ese aspecto. Tras el terremoto y el “sueño”, la vuelta a la normalidad. Tras el ruido, el regreso al Cerro del Espino. Y el Atleti, harto de muchas cosas, pero tajante y tranquilo. Han sido semanas de mucho barullo, pero el pico de decibelios llegó seguramente el 22 de junio. Aquel lunes, en la noche europea, Julián Alvarez lanzó la bomba: “Creo que lo mejor para todos es una transferencia, quiero cumplir mi sueño”. Las declaraciones se celebraron especialmente en el Barcelona, con quien el Atleti ha tenido varios cruces dialécticos durante estos meses. En el club rojiblanco, de hecho, sentó bastante mal que en la capital catalana ya supieran que el delantero fuera a hablar. Fue un capítulo más del conflicto, ni el primero ni el último. Otro momento de tensión llegó con el ataque vía Twitter del Atlético al Barça, aludiendo a temas como el caso Negreira y la inscripción de Dani Olmo. Esto fue a finales de mayo, y el club rojiblanco estaba ya “harto de meses y meses de mentiras” y de la “actitud de equipo pequeño” que estaban teniendo los azulgranas en su interés por Julián. En junio, el Atleti denunció ante la FIFA y Gil Marín volvió a censurar la actitud culé: “El Barcelona nos falta al respeto, creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos”. El consejero delegado, a mediados de julio, en una entrevista a los medios del club, insistió: “No aceptaremos ni una oferta de 100, ni de 150, ni de 200 millones por Julián Alvarez”. Y habló de Laporta: “Permanentemente actúa para los medios, para los aficionados, para su circo particular. Le gusta esta situación, es frívolo”. En todo caso, desde el Atlético también han querido ser claros para exculpar al futbolista. “Julián tuvo un comportamiento impecable y esto es un asunto externo a él”, fue la primera valoración del club. “Conocemos a Julián y no tenemos duda de su calidad humana y profesional. Ha estado mal asesorado. Muy buen jugador, un bien tipo y un muy buen profesional”, agregó el CEO del Atlético. Simeone, en esa línea, también tuvo buenas palabras para el jugador cuando coincidió con él en el Mundial: “Se ha comportado bien como persona. Es un chico que ha trabajado de la mejor manera siempre, para el bien del equipo”. Así que, tras las presiones del Barça y el “quiero cumplir un sueño”, la reacción del Atlético ha sido contundente en todo momento. Sin titubeos. “No vendemos”. Tampoco al Real Madrid, que incluso publicó un comunicado oficial para revelar la oferta de 150 millones de euros al Atleti, que no solo no la tomó en serio sino que, también de forma pública, contestó con aspereza: “Nos hacéis reír más que el Barça”. Con todo, la firme postura del Atlético, aludiendo en todo momento a los 500 millones de la cláusula de rescisión que tiene el contrato de Julián Alvarez, sigue sin ser del todo creída desde Barcelona. E incluso se ha deslizado que el futbolista realizará más movimientos de presión, así lo esperan desde el Camp Nou dentro de la estrategia, mientras Laporta advertía de que la oferta no era “ilimitada en el tiempo”. El plazo, según sus palabras, concluía entre la última semana de julio y la primera de agosto. Pero desde aquellas declaraciones de Julián en Dallas ha pasado más de un mes y no ha habido apenas movimientos alrededor de la Araña. Al Barça le ha abierto la RFEF un procedimiento disciplinario tras la denuncia del Atlético por presuntos contactos con el jugador argentino. El Madrid no insistió más tras aquel comunicado y, en el extranjero, tampoco nadie ha llamado a la puerta. El Arsenal está enfocado en Vinicius y podría fichar a los dos, pero volver a Inglaterra tampoco es la idea que más seduce a Julián; y el PSG parece también en otras situaciones, como Akliouche, Godts y Ferran, quien irónicamente gusta al Atleti. Y en esas, el culebrón Julián ha entrado ya en agosto, tras varias semanas en las que ha habido mucho más ruido externo que acciones reales. A menos de una semana de volver a ver a Julián Alvarez vestido con la ropa de entrenamiento del Atleti junto a sus compañeros, que a su vez estarán de regreso de Corea del Sur. Entonces se verá si hay más movimientos. ¿Se queda? ¿Se va? Es la gran incógnita del verano del Atlético. Por un lado, para la planificación deportiva, pues lo condiciona todo en lo económico y lo deportivo; por otro, para una afición dolida por cómo se ha dado todo y que se debate en cómo actuar. El siguiente capítulo, salvo nuevos vuelcos de guion, será el retorno de Julián Alvarez a la disciplina rojiblanca. El argentino, que apura estos últimos días en Ibiza, ya está mentalizado. Un escenario complejo, que quizá no entraba en la hoja de ruta del jugador y su entorno, pero sí en la de quien tiene la sartén por el mango: el Atlético que, eso sí, tratará de auxiliarle en su regreso.
Манчестер Юнайтед
Реал Мадрид
Барселона
Все комментарии