
El 4-2-3-1 parece definido como dibujo. Mourinho ha rotado las opciones que tiene en el centro de la defensa, en el lateral derecho y en el doble pivote.
Se acabaron los experimentos. Ahora empieza “lo serio”, “lo bueno”, en palabras del propio Mourinho, que ha tenido seis partidos para testar a sus futbolistas antes de afrontar el estreno liguero ante el Espanyol. El Madrid deja atrás la pretemporada invicto, con cinco victorias y un empate en su haber. Y con síntomas de ir in crescendo. Lo denotan las sensaciones. Y también los resultados y los datos: acabó con la portería a cero ante Deportivo y Schalke, por lo que se presentará en Cornellà con 243 minutos sin recibir gol. Impresiones y evidencias, pero Mourinho no ha mostrado todas sus cartas. No ha podido. Media docena de jugadores, medio equipo prácticamente, apenas pudo disfrutar de sus primeros minutos el domingo en Alemania. Y otra media docena están en la enfermería. Seis partidos que dejan certezas y dudas. En lo colectivo, una de las convicciones parece el dibujo. Mourinho ha implantado un 4-2-3-1 que, más allá de lo que se ha visto, parece el idóneo, el más canónico, para encajar a sus cuatro baluartes ofensivos: Diomande, Bellingham, Vinicius y Mbappé. Un cuarteto al que aún no se ha podido ver junto sobre el césped. El brasileño fue el primero de ellos en regresar y ha podido disputar tres amistosos. Sus tres compañeros de ataque llegaron en la última semana y solo jugaron ante el Schalke. Un partido en el que durante 25 minutos sí se vio esa línea de tres que guardará las espaldas a Mbappé. Diomande, Bellingham y Vinicius coincidieron en Gelsenkirchen, aunque con Carlos Espí en lugar del francés en punta. El esquema, por definido que esté, permite alguna versatilidad. Ahí la clave ha estado en Bernardo Silva. Durante los primeros compases de la segunda parte en Riazor, Mourinho probó con tres centrocampistas: con Camavinga, Valverde y el portugués entre ‘mediapunteando’ y jugando de interior por el perfil izquierdo. Quizás pensando en el rol que pueda desempeñar Bellingham a lo largo de la temporada. Siguiendo con los nombres, y sin dejar el doble pivote, queda por ver cuál será la pareja preferida por Mourinho para esa zona clave. La competencia, en lo que al equipo titular respecta, parece cerrada entre Tchouameni, Valverde y Bernardo Silva compitiendo por esos dos puestos, con Camavinga como alternativa. La situación de este último plantea una paradoja: Camavinga ha sido el cuarto jugador más utilizado por Mourinho, pero eso sí, favorecido por las circunstancias. Su ausencia en el Mundial le hizo estar desde el primer día de la temporada, a diferencia de los otros tres. Y el rendimiento que ha ofrecido, lejos de apagar el debate del que fue objeto el curso pasado, lo ha mantenido candente. Mourinho ha ido variando ese doble pivote según se fueron incorporando jugadores, con Camavinga como pieza inicialmente fija. Empezó con el francés y Cestero en el primer partido de entrenamiento, ante el Alcorcón. Frente al Leganés ya dio entrada a Valverde junto al galo, un dúo al que dio continuidad contra la Fiorentina y el Ferencváros. En Riazor salieron de inicio Camavinga y Bernardo Silva y contra el Schalke, el portugués y Valverde. Falta por entrar en juego Tchouameni, que no ha podido estrenarse por una sobrecarga en el muslo. El último en discordia, Thiago, tampoco ha podido dejarse ver por una lesión en la rodilla izquierda. Tampoco se ha visto, ya sea por las lesiones o los plazos de regreso, la versión definitiva de la defensa. En el lateral izquierdo, Cucurella, flamante campeón del mundo y llamado a ser indiscutible, apenas jugó la última media hora ante el Schakle. Su tardía llegada y la lesión de Mendy las ha aprovechado Carreras para erigirse en el futbolista que más minutos ha jugado en la temporada madridista. En el lateral derecho, Mourinho ha alternado a Trent y Dumfries: 241 minutos para el inglés y 239’ para el holandés. Aunque los números, en lo que a determinar quién puede ser el dueño de esa posición, son engañosos. Ambos han coincidido 120 minutos sobre el campo, los 75 primeros del duelo ante la Fiorentina y la segunda parte frente al Deportivo. Dos horas de juego en las que Trent se quedó con el lateral y Dumfries actuó como extremo. En el eje de la zaga, las lesiones han dejado inédito a Militao (al brasileño se le espera para después del primer parón de selecciones) y solo han permitido a Asencio participar en los partidos de entrenamiento con Alcorcón y Leganés. Mourinho probó con el dúo Rüdiger-Huijsen en la primera parte en Riazor y en la segunda mitad contra el Schalke y con Konaté-Huijsen en los primeros 45 minutos en Alemania. El resto de minutos los ha completado con uno o incluso dos canteranos. A la espera de Militao y Asencio, en el arranque de la temporada las dos posiciones de central se las disputarán Rüdiger, Huijsen y Konaté. No hay dudas en la portería con Courtois y tampoco hay debate con los cuatro de arriba: Diomande, Bellingham, Vinicius y Mbappé. Aunque los segundos espadas han brillado. Güler se ha dejado ver en esa posición de mediapunta que está reservada a Bellingham. El turco, que ha sido titular en los seis partidos, ha dado dos asistencias (a Valverde ante el Leganés y a Huijsen en Gelsenkirchen). El sistema de Mourinho sí tiene esa posición específica en la mediapunta para que Arda luzca sus cualidades en los minutos que le deje Bellingham. También parece que en el extremo derecho tendrá un lugar definido Brahim cuando entre en juego. Atrás quedan para ambos campañas en los que se han desenvuelto en varias posiciones buscando su encaje en el 4-3-3. Aunque para sensación la de Espí. Endrick, que ha sido la apuesta de Mourinho en el once inicial hasta que llegó Mbappé, marcó a la Fiorentina. Tendrán que repartirse los pocos minutos que deje el astro francés en punta. Todo queda ya en manos de Mourinho, que ha tenido más tiempo para evaluar a unos que a otros de cara a perfilar su once. Se acabaron las pruebas, empieza “lo bueno”. El sábado en Cornellà se resuelven las primeras dudas… Se incluyen los cuatro amistosos ante Fiorentina, Ferencváros, Deportivo y Schalke, pero no los partidos de entrenamiento ante Alcorcón y Leganés.
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