
Madridista de cuna, Fernando Sanz fue campeón de Europa y terminó encontrando la liberación en Málaga, tras una injusta salida. Ahora, charla con AS.
Resulta casi imposible encontrar a alguien que conecte mejor a Real Madrid y Málaga que Fernando Sanz (Madrid, 1974). Madridista de cuna, fue campeón de Europa y del mundo antes de abandonar el club de su vida agobiado por por la injusticia vertida sobre él, por ser hijo del presidente. En Málaga encontró la liberación. Jugó más de 200 partidos, lució el brazalete de capitán, participó en el único título europeo de la historia del club y llegó a ser propietario y presidente, salvando a la entidad de una situación ruinosa. −¿Un Real Madrid–Málaga le crea un conflicto emocional? −Totalmente. Son los dos clubes de mi vida y me resulta imposible decantarme por uno de ellos. Ambas son mis dos casas en el fútbol y ninguna pesa más que otra en la balanza sentimental. −¿Se sintió más querido en Málaga? −Allí viví momentos muy intensos y es cierto que sentí el cariño que no tuve o no me quisieron dar en el Madrid después de tantos años. Me identifiqué absolutamente. −¿Ser hijo del presidente del Real Madrid llegó a crearle un trauma? −Se volvió algo insoportable y por eso tuve que irme del equipo de mi vida cuando tenía contrato en vigor. Entonces no se hablaba de la salud mental, pero soportar aquello cada semana fue muy duro a nivel psicológico y llegó un momento en el que no pude más. Nunca entendí por qué me trataban así cuando lo daba todo por el equipo siendo el peor pagado, ya que no podía exigir nada. −¿La presión venía de la grada o de la prensa? −De todas partes. A veces me utilizaban en las batallas mediáticas para intentar hacer daño a mi padre y como jugador nunca conseguí el cariño de la afición a pesar de hacer grandes partidos, como la semifinal de la Séptima ante el Borussia Dortmund. Había pitos, abucheos e insultos que nunca logré digerir. Era imposible seguir así. −¿Irse a Málaga fue una liberación mental? −Sin duda. Llegué con reticencias de la afición, como era lógico, pero empezaron a verme como futbolista, como alguien que se entregaba siempre y comenzaron a quererme. Me dieron cariño cuando más lo necesitaba y por eso nunca me fui a pesar de tener ofertas mejores a nivel económico. Me sentía en deuda con ellos y todavía soy uno de los jugadores del club con más partidos en Primera. −Saldó esa deuda en el campo y luego salvando al club… −En el campo logré la Copa Intertoto, que es el único título oficial del club más allá de algún primer puesto en Segunda o Tercera. Cuando pasé a la gestión y me convertí en propietario de la entidad la situación era muy complicada, pero hicimos un gran esfuerzo y logramos sacarlo adelante. −El 8 de septiembre de 2001… −Es una fecha inolvidable. Fue mi primer gol en Primera y además en el Bernabéu contra el Madrid. Sirvió para empatar el partido y puntuar. Paradojas de la vida. Lo celebré por respeto a mi afición y porque representaba mucho para mí. No tuve dudas sobre ello. −Como presidente del Málaga, ¿recuerda su primer encuentro con Florentino? −Perfectamente. Fue en un partido en Madrid y yo iba con cierto recelo porque la relación con mi padre no era buena y había escuchado cosas que no me gustaban, pero cuando lo conocí de cerca me pareció una persona amable y cariñosa y comenzamos a tener una relación fluida. Aquello me sirvió para intentar hacer ver a mi padre que la persona que yo había visto no era como él me la pintaba y que sería bueno un acercamiento. Las cosas empezaron a cambiar y acabaron teniendo muy buen trato. Me alegra pensar que tuve algo que ver. −Hablemos de actualidad. ¿Le dolió el fichaje de Rodri por el Barcelona? −Sí. Habría sido un gran fichaje para el Madrid. No lo entendía, pero al escuchar a Mourinho decir que tenía dudas sobre venir lo comprendo. Uno que duda es mejor que no venga. −¿Qué fichaje le ilusiona más? −Cucurella. Todos le tenemos mucho cariño por su carácter y su forma de ser al margen de lo bueno que es en el campo. −¿Y Espí? −También. Desde que lo vi llegar dije que se le iban a caer los goles. No quiero decir que es una nueva versión de Joselu, pero sí es un tipo de delantero que necesitaba el Madrid. Tiene calidad, talento, juventud, ambición y olfato. Apuesto que hará más de 20 goles entre todas las competiciones. −Huijsen dice que quiere honrar el 4 que llevaron Hierro y Ramos… −Sigo confiando mucho en él. Su temporada de adaptación fue difícil, pero con la experiencia acumulada y su talento va a dar un salto importante. Ha evolucionado, no duda tanto como antes y vamos a ver un central mucho mejor. −¿Mou es el capitán adecuado para este barco? −Me gusta el Mourinho que estoy viendo en sus intervenciones públicas y espero que lleve al Real Madrid de nuevo a ganar títulos.
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