

Se inhibió en la polémica expulsión de Sangante y entró de lleno en un gol anulado a Omar por fuera de juego. Espanyol y Sevilla se reparten puntos.
Alcanzaba Manolo González los 100 partidos en el banquillo del Espanyol, superando los 99 de Ernesto Valverde. Y lo hacía justamente ante el Sevilla, rival en aquella final de la Copa UEFA que marcó al ‘Txingurri’. Y a los pericos. Solo que 20 cursos después, anda Monchi ahora del bando blanquiazul, hinchándose eso sí a abrazos en el reencuentro de este domingo, en un encuentro que estuvo en las antípodas de la epopeya de Glasgow salvo en el papel protagonista del arbitraje. Esta vez, una vez expulsado Sangante, no solo supo resistir el Sevilla sino que el debutante Stassin le adelantó antes de que, en el añadido, Marcos Fernández sellara el empate. Como en aquella finalísima. Amaneció el partido de amarillo, por las amonestaciones tempranas a Kochorashvili por frenar un contragolpe de Calatrava y luego al propio atacante del Espanyol, incomprensiblemente, al considerar Sesma Espinosa que en su remate, que se marchó fuera, había golpeado la cabeza de Suazo. Pero también se vistió el encuentro de homenaje, en los minutos 16 y 21, en recuerdo de Antonio Puerta y Dani Jarque, respectivamente. Triste aunque bella tradición. Se pidió en Cornellà la segunda amarilla a Kocho, una de las tres novedades sevillistas junto a Sangante y Ejuke, por derribar a Dolan. Quien sí la vio fue Robbie Ure, por un manotazo sobre Cabrera, quien se estrenaba en el conjunto perico esta temporada tras cumplir sanción, igual que lo hacía Moscardo como titular en detrimento de Urko, señalado en Anoeta. Total, que se saldó la primera parte con cuatro tarjetas, tras la que vio Miguel Sierra por una dura entrada a Moscardo, y un único disparo a puerta, en una falta que botó Javi Hernández para que repeliera Odisseas. Se echaba en falta, por ejemplo, al lesionado Vargas. Unos 45 minutos muy quirúrgicos, más pendientes los equipos de no fallar que de lanzarse indiscriminadamente a por el triunfo. Ni medio minuto de la reanudación había transcurrido cuando llegó la quinta amarilla, nuevamente exagerada, a Moscardo. Y todo en un partido bastante limpio, hasta que en el 56’ veía Sangante la roja directa por derribar teóricamente a Roberto Fernández en una ocasión manifiesta de gol al borde del área, aunque lo que había hecho era tocar balón. Pero el VAR desapareció. En cambio, si entraron en acción desde Las Rozas para anular poco después el gol de Omar El Hilali, que fusilaba a Odisseas tras quedarle un rechace franco en los pies, por el fuera de juego de Marcos Fernández, que acababa de entrar y no intervenía en la acción aunque sí podía molestar en la visión del último hombre, Castrín. Otro de los recién ingresados, Stassin, avisó ya de lo lindo instantes después de debutar, puesto que se plantó solo ante Dmitrovic, el único que pudo desarmarle ‘in extremis’. Junto a él se estrenaba también Fofana, quien trató de sorprender con picardía desde su propio campo al guardameta perico. En la noche de debuts, uno más se vivió a un cuarto de hora para el final, en este caso con la camiseta del Espanyol y un retorno a la Liga española: el de Bryan Zaragoza. Y poco después entraba en acción Hartman, nuevo en Primera. Pero, para entonces, el Sevilla ya había dictado sentencia. Lo lograba inmediatamente antes Stassin, en su segunda ocasión de gol con el Sevilla, en una acción que parecía inocua. Porque sacaba de banda Carmona desde la derecha del ataque y peinaba hacia atrás Hinojo, convirtiendo lo que debía ser un despeje en una asistencia para el belga, que cabeceaba a placer para situar el 0-1. Parecía que había completado la heroica el Sevilla, máxime cuando Odisseas sacó una mano prodigiosa ante Marcos Fernández, pero fue a los ocho minutos de añadido cuando el propio delantero enviaba un cabezazo al larguero y recogió el propio rebote con la testa para asestar el empate, de nuevo eso sí con suspense, por el fuera de juego posicional de Roberto, quien esta vez no intervenía en absoluto en la jugada. “Ceuta no se vende, Celta se defiende”, mostró Marcos, exjugador del equipo ceutí, en su camiseta interior durante la celebración.
Манчестер Юнайтед
Реал Мадрид
Барселона
Все комментарии