
El laureado lateral del Eibar examina su extensa trayectoria con AS. Desde su adiós al Valencia hasta el calvario con las lesiones.
Juan Bernat (Cullera, Valencia, 33 años) ha pasado de competir en los mejores escenarios de Europa a refugiarse en Eibar para volver a sentirse futbolista. Dos operaciones de pubalgia le han llevado a ello en los últimos años. Periodo que el lateral pasó ejercitándose en solitario a la espera de una oportunidad, a ser posible cerca de casa. En febrero, el conjunto armero cumplió con sus parámetros y el lateral se comprometió con un equipo tras ocho meses de inactividad. No obstante, al día de debutar, un esguince de tobillo le dio una desafortunada bienvenida. Seis meses más tarde, el valenciano ha renovado con los guipuzcoanos al quedarse con las ganas de triunfar en Ipurua. Una decisión que analiza con AS a la par que peina toda su trayectoria con total transparencia. No es moco de pavo. Ha recorrido media Europa tras militar por Valencia, Bayern Múnich, PSG, Benfica y Villarreal. 11 participaciones con la selección absoluta, 18 títulos en sus vitrinas y un subcampeonato de Champions en el recuerdo, su “mayor espinita”. De estreno en su flamante ciudad deportiva, Bernat nos recibe con nostalgia, valorando las experiencias vividas y expectante de cumplir el sueño del ascenso. “Vengo al Eibar porque me da la oportunidad de sentirme futbolista y disfrutar del fútbol”. Fueron palabras de su presentación. Han pasado seis meses. ¿Cómo va su propósito? Estoy contento. Es verdad que tuve un poco de mala suerte cuando llegué porque justo después del primer partido tuve una lesión bastante grave en el tobillo. En dos semanas volví a jugar, pero no estaba recuperado del todo. Es una lesión que todavía me sigue dando un poquito de guerra. Voy tolerando. Llevaba ocho meses sin entrenar con ningún equipo, después de operarme por segunda vez de pubalgia, y lo que quería era seguir jugando al fútbol y disfrutando de esto, que es lo que más me gusta. Hasta que aguante. Vine con mucha ilusión y todavía la mantengo para seguir ayudando al club. Este año tenemos una temporada ilusionante por delante y creo que hay un buen equipo para hacer grandes cosas. De pronto la experiencia le ha parecido como para repetir. No tardaron mucho en llegar a un acuerdo. Desde el primer momento que llegué aquí he estado muy contento. Tanto con el grupo que había como con lo que me transmitió el club. Es muy familiar, muy humilde, y en el vestuario somos como una familia. Eso se dice muy a la ligera, pero aquí se siente de verdad. No hay egos. Todos somos uno. Eso yo creo que jugó mucho a favor para tomar una decisión. Cuando me ofrecieron quedarme, no dudé y por eso firmé la renovación para poder empezar un año desde el principio. Hacer una buena pretemporada también era mi objetivo. ¿Areitio ha tenido peso en la decisión? Tengo entendido que cuida cada detalle en su preparación. No tomé la decisión en base a eso, pero es verdad que suma. Las instalaciones que tenemos ahora son de máximo nivel, de equipo de Primera División. También ayuda. Como tú has dicho, me gusta cuidarme y ahora tenemos más cosas para ello, como la sauna, agua fría… Hay que aprovecharlo. El club ha hecho un gran esfuerzo para que tengamos esto. Hay que valorarlo y cuidarlo. Ahora incluso lo valorará más después de esos meses haciéndolo en solitario. Son meses bastante jodidos. Al final estás solo y vienes de 13 años de rutina. Tienes que entrenar en solitario, con un único preparador físico, y le das muchas vueltas a las cosas. Pero eso ya pasó. Ahora estoy muy contento de poder estar de vuelta a la rutina y de poder competir con el equipo. Es lo que los jugadores queremos: estar listos para competir. Esos problemas físicos ya han quedado atrás y ahora se le presenta una temporada ilusionante a nivel individual. Tengo muchísimas ganas de empezar una temporada desde el inicio. Por culpa de la pubalgia, llevo tres años bastante fastidiado y sin hacer buenas pretemporadas. Este año mi objetivo era poder empezar bien el verano y, aun así, tampoco ha podido ser perfecto porque el tobillo me sigue dando un poco de guerra. Por lo menos he podido competir ya y tener minutos. Queda poco más de una semana para que empiece la competición y tengo mucha ilusión de que lo haga ya. Como equipo, ¿qué expectativas mantienen tras quedar tan cerca del playoff? Hay buen equipo y tenemos buenas sensaciones, pero hay que demostrarlo en el campo cada fin de semana. La Segunda División es una categoría bastante complicada y todo el mundo quiere estar ahí arriba y subir. Es larga y hay que estar desde el principio hasta el final dándolo todo. Por lo que me comentaron, la primera parte de la pasada temporada no fue buena y en la segunda sí que se remontó. Al final casi acabamos entrenando en playoff. Se decidió en los últimos partidos. Este año yo no me conformaría solo con la permanencia. Te soy sincero. Hay equipo para pelear por más, pero hay que demostrarlo. De nada sirve tener buenos jugadores, un buen entrenador, si luego en el campo no se demuestra. Tenemos mucha ilusión de hacerlo. ¿Cómo se hace la transición de compartir vestuario con las máximas estrellas del fútbol a ser el principal referente de lo más parecido a una cuadrilla de amigos? En todos los equipos hay gente de diferentes culturas y diferentes países. Cada uno es de su padre y de su madre. En el Eibar somos todos prácticamente de aquí y eso se nota. Somos un mismo grupo. Por idioma o por cultura, en otros equipos se van formando grupitos de cuatro o cinco, aunque eso no significa nada respecto a que el equipo vaya mejor o peor. Aquí somos uno y hay buen ambiente siempre. Esa sería la diferencia más grande que veo. De todos los jugadores con los que ha compartido vestuario, ¿cuál es el que más le ha sorprendido? He tenido la suerte de coincidir con el mejor futbolista del mundo, como para mí es Leo Messi. Luego también con otros grandísimos jugadores: Kylian, Neymar… te puedo decir muchos nombres. Me quedo con Leo porque ha sido el ídolo de la mayoría desde que nos gusta el fútbol. Salvo alguno que conozco que no puede tener esa opinión, pero es el mejor de la historia. He podido compartir vestuario con grandes jugadores y con grandes entrenadores también. Son experiencias que me llevo. ¿Alguno tapado? He de confesarle que soy ‘Verrattista’. Siempre lo he dicho. A mí Marco Verratti es un jugador que me encanta. En la época del PSG, tanto él, como Di María también, me sorprendieron mucho. Cuando coincides con jugadores de la talla de Messi, Neymar y Mbappé, son ellos los que acaparan todos los focos, pero a mí Verratti me encantaba. Era top, además del ‘Fideo’, otro más al que no se le ha dado el valor que merece. ¿Eran fáciles de lidiar Messi, Neymar y compañía? Sin duda. Yo tenía más relación con los españoles, como con los argentinos, por el tema del idioma y porque te entiendes más con ellos. Es un placer entrenar con ellos porque te exigen y sabes que tienes que estar muy metido en el entrenamiento. No puedes estar relajado en ningún momento porque son jugadores que te hacen estar atento. Eso es bueno para el grupo. Te hace dar el máximo y mejorar cada día. A Mbappé le tachaban de ‘tirano’. Al final son las etiquetas que ponen ahora las redes sociales. Mbappé es un jugador que marca la diferencia y puede tener su ego, pero como lo tenemos todos. Unos más que otros, pero para nada. Kylian me parecía una buena persona. Cuando llegué, era muy joven y es un chaval super simpático, amable y cercano también. No tenía problemas con nadie. Y como jugador no te voy a descubrir lo que es. De los mejores del mundo. Tampoco le ha ido mal al PSG sin él. ¿Qué ha cambiado para ganar dos Champions consecutivas? Antes estaban más enfocados en formar jugadores estrella que en construir un equipo equilibrado. Luis Enrique es un tío inteligente y ha sabido hacerlo. También dispone de jugadores muy muy buenos, sin ser tan estrellas como los otros, pero ha encontrado el equilibrio. Hoy en día eso es la clave en el fútbol. Partidos tan grandes como los de Champions, donde hay tanta intensidad y el físico es tan importante, necesitas a los once jugadores comprometidos en todas las facetas del juego. Esa ha sido la clave para que Luis Enrique haya conseguido las dos Champions. Contar con uno de los mejores laterales del mundo también ayuda. ¿Entre Nuno Mendes y Cucurella, con quién se queda? Nuno tiene más recursos. Cucurella ha estado a un nivel enorme y cualquiera de los dos podría tener la etiqueta de ser el mejor lateral izquierdo del mundo, cualquiera de los dos. Ha ganado el mundial y tiene su mérito, pero si hablo de condiciones, Nuno es muy potente. Y eso que ‘Cucu’ también es muy intenso y agresivo. No te puedes ir de él y, si te vas, vuelve. Quizá Nuno tiene algo más de recursos, sobre todo en ataque. Pero ahora mismo, si fuera entrenador, jugaría con cualquiera de ellos dos. A Grimaldo no le dio opción. Otro que se formó en Paterna, como Gayá, Jordi Alba… Tiene que haber una explicación lógica. La verdad es que hemos salido bastantes. No sé qué explicación puede haber. Hemos salido cuatro, cinco jugadores en esa posición que hemos hecho una gran carrera. No sabría responderte. Algo de coincidencia tiene que haber también. Por carrera no será, pero ¿se arrepiente de salir del Valencia? No. Porque era una oportunidad única como jugador y como profesional. Quería ganar títulos y me fui de Valencia un poco por ese motivo. Me llegó la oportunidad del Bayern, uno de los mejores equipos del mundo, con Pep Guardiola como entrenador, y era muy difícil decirle que no. Quería ganar títulos, competir al máximo nivel, y creo que he cumplido el objetivo. El Valencia es mi equipo. Me he criado ahí desde los 6 años hasta los 21 y seguirá siendo mi club. En ese momento creía que tenía que tomar esa decisión y no me puedo arrepentir porque era lo que yo quería. No dudé. ¿Ha existido la posibilidad de volver durante estos años? Nunca he tenido la opción de volver al Valencia. Siempre he dicho que es mi casa y que estaría encantado de volver algún día, como fuera. Siempre he tenido la ilusión de volver a mi tierra y al equipo en el que me he criado. No se ha dado la oportunidad y no sé si se dará. Ya tuve mi época, de tres años en el primer equipo, y de momento no se ha vuelto a dar. ¿Qué oferta le ha dolido rechazar más durante su carrera? Tuve un ofrecimiento del Manchester United cuando salí al Benfica. Sin embargo, mi idea era volver a España y cuando contactaron conmigo para ver si estaba interesado, dije que no. En el caso de haber tenido la oferta, no sé qué hubiera decidido. Quería volver, pero al final no tuve nada y el último día de mercado acabé yendo a Portugal. ¿No le picó el gusanillo de la Premier? Mira que siempre me ha gustado y el United ha sido uno de mis equipos favoritos. Pero tenía claro que quería regresar a España. Apuré hasta el final del mercado y en ese momento no quería irme a Inglaterra. Cierro con títulos, que alguno tiene. Entre Copas, Ligas y Supercopas, me salen 18. ¿Cuál ha sido el más especial? Ninguno en particular. Valoro a todos por igual. Son la recompensa al trabajo de todo el año, todos los entrenamientos que hacemos y el esfuerzo que eso conlleva. Sí que me habría gustado ganar una Champions. Es la espinita que tengo, ya que perdimos la final en 2020. Ese sí que hubiera sido el más especial, porque tenía mucha ilusión de ganarla. Lo intenté, lo dimos todo y no pudo ser. ¿Y un ascenso con el Eibar a cuántos títulos equivale? Buah, eso son muchos, eh (ríe). Es el sueño. Ahora mismo mi objetivo es ascender a Primera División con el Eibar. Sería un gran premio. Me acabo de dar cuenta de que no tenía que haberlo dicho porque, si lo dices, los sueños no se cumplen, pero sería algo muy emotivo.
แมนเชสเตอร์ ยูไนเต็ด เอฟซี
เรอัล มาดริด
เอฟซี บาร์เซโลน่า
ความคิดเห็นทั้งหมด