
El equipo de Pellegrini sufrió ante un Inter más intenso, enérgico y vertical antes de caer a balón parado. Poco de Antony y casi nada de Cucho.
El cierre del verano del Betis no fue el más brillante posible. El equipo de Pellegrini sucumbió ante el Inter con una versión de juego alejada de la que mostró en las citas ante Arsenal o Bournemouth. Sus figuras nunca aparecieron y la resistencia duró hasta que Stones irrumpió en un balón parado para romper la muralla verdiblanca. A unos días del estreno ante la Real Sociedad, el Betis expone carencias que quizás pueda solventar en el mercado de fichajes. El Betis trazó un plan pensando en la Real Sociedad. El once inicial de Pellegrini se parecerá en casi su totalidad al que salga en escena en el estreno liguero, por mucho que enfrente estuviera otro adversario. El campeón italiano tomó los mandos pronto. Con su ritmo de vértigo y con una fortaleza en su medular que impedía una salida de balón sencilla por parte de los verdiblancos. Barella construía, Diouf ponía lo imprevisible. Al Betis le costaba robar y también sostener sus amagos de posesión. La dupla Roca-Bernal despliega algunos interrogantes sobre cómo se reparten las tareas. El primer acercamiento del Betis llegó desde la lejanía con una aparición de Fornals, cuyo disparo detuvo sin problemas Martínez. Más tarde, Antony también probó su habitual rosca desde su lugar favorito, pero su lanzamiento se estrelló en el lateral de la red. El Inter tocaba con fluidez, aunque sin terminar de amenazar a Valles. Çalhanoglu, también desde lejos, trató de esbozar un disparo escaso de eficacia. Pellegrini no encontraba el camino de la calma, la que suele necesitar para que la construcción de juego sea más eficiente. Antony volvió a probar su disparo mientras el Inter seguía imponiendo los ritmos. Siempre con verticalidad, pero sin la consistencia suficiente para terminar dañando a la defensa verdiblanca. Ningún equipo parecía estar del todo satisfecho en el ecuador de una cita llena de miedos. Bonny probó al recién incorporado Manu González en la reanudación. El Inter quería más. Su juego se aceleró y el Betis colocó a Isco para tener más capacidad creativa en tres cuartos. Pero el equipo de Chivu parecía un huracán. Di Marco servía centros desde la izquierda y Manu González salvó el tanto con alguna parada de mérito, como la que firmó ante un disparo de Bonny. Pero la insistencia del Inter apenas encontraba oposición en un Betis que no lograba llegar al área rival. Ni con Isco retrasando su posición. Ni con las apariciones de Deossa o Pablo García. Y fue de nuevo a balón parado cuando sufrió de forma definitiva el cuadro verdiblanco. Un golpe de estrategia del Inter desde una falta lateral para que Stones pusiera el tanto de la victoria italiana. Quizás merecido. Quizás evitable.
แมนเชสเตอร์ ยูไนเต็ด เอฟซี
เรอัล มาดริด
เอฟซี บาร์เซโลน่า
ความคิดเห็นทั้งหมด