El solitario gol del centrocampista brasileño, objetivo ‘citizen’ en varias ventanas de traspasos, permite al Newcastle empatar a 47 puntos con el equipo de Pep Guardiola en la quinta posición.

El London Stadium desplegó un espectacular tifo y le dedicó una emotiva ovación antes del encuentro ante el Newcastle a Michail Antonio, quien volvía al feudo hammer tres meses después de su fatídico accidente de coche, pero lo que no pudieron brindarle los pupilos de Graham Potter a su compañero fueron una victoria y los tres puntos. Alphonse Aréola puso de su parte para que el cuadro londinense pudiera al menos sumar un punto en la 28ª jornada de la Premier League 2024-2025, pero Bruno Guimarães está dispuesto a luchar hasta el final por una plaza la próxima edición de la Champions League. Aunque eso signifique dejar fuera al Manchester City de Pep Guardiola, a su juicio, “el mejor entrenador de la historia”.
El solitario gol del capitán brasileño permite al Newcastle empatar a 47 puntos con los citizens. Apenas tres puntos separan a los equipos de Eddie Howe y Pep Guardiola del Bournemouth de Andoni Iraola, actual noveno clasificado. La pelea por la cuarta y quinta plaza, que salvo sorpresa permitirá a otro equipo inglés jugar la temporada que viene en la máxima competición continental, está al rojo viva. Más emocionante y cara que nunca.
Mientras que Bruno Guimarães definió al técnico de Sampedor como un “genio”, el ahora capitán del Newcastle, que dijo en 2023 tener “una buena relación con Pep Guardiola ya hemos hablado unas cuantas veces” y este le llegó a decir que era “muy buen jugador”, es desde hace tiempo un viejo anhelo del Manchester City. Uno de los favoritos para reemplazar al lesionado Rodri Hernández. Sin embargo, sobre el terreno de juego, no hay amistad que valga y Bruno Guimarães ha puesto en apuros a su Manchester City.
Aréola frena al Newcastle
Aunque fue el centrocampista de los hammers Tomas Soucek quien estuvo a punto de estrenar el marcador en el primer minuto de encuentro, quienes más merecieron anotar el primer tanto del encuentro fueron los pupilos de Eddie Howe. Si el Newcastle no se fue con uno o dos goles al descanso fue por culpa de Alphonse Aréola. Tras la ocasión clarísima del checo, con todo a favor desde el área pequeña, los magpies se hicieron dueños y señores de la posesión, y también de las mejores oportunidades. Hasta en dos ocasiones frenó el meta del West Ham a Harvey Barnes. Una primera mano de puros reflejos que sacó el tiro del atacante inglés, tras un gran pase filtrado a su entrada desde segunda línea, precedió al paradón con el que sacó el cabezazo del futbolista visitante en la prolongación de un córner.
Bruno sí puede con Aréola
Alphonse Aréola se había propuesto amargarle la noche a la parroquia magpie y se estaba saliendo con la suya, hasta que Bruno Guimarães dijo basta. El 0-1 del Newcastle coincidió con el mejor momento en el partido de los pupilos de Graham Potter. Dio un paso al frente el cuadro londinense a la salida de vestuarios, pero ni Mohammed Kudus ni Jarrod Bowen, los más activos en el West Ham, pudieron materializar la leve superioridad y dominio del conjunto hammer.
Aunque el portero francés volvió a protagonizar una milagrosa intervención, esta vez volando y sacando de la mismísima escuadra el remate en propia puerta de Max Kilman, nada pudo hacer en el tanto del capitán visitante. Harvey Barnes centró sutilmente hacia el segundo palo y ahí apareció la puntera de un Bruno Guimarães que, tirándose en plancha, batió por fin al portero local. Aunque el West Ham terminó volcándose sobre la meta de Nick Pope, el tercer gol del curso del internacional brasileño mandó los tres puntos directamente a St. James’ Park.
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