

Ipurua golea a los nazaríes y siguen sin vencer en territorio armero. El trío de mediapuntas certificó el tercer triunfo consecutivo del Eibar. La cita term
El Eibar regresa al ascenso directo por la puerta grande. Tercer triunfo consecutivo de los de Aranbarri, que les coloca momentáneamente como líderes a la espera del Castellón. La portería a cero volvió a ser su mejor arma y, gracias a la eficacia de su trío de mediapuntas, Adu Ares, Iván Gil y Jon Guruzeta, certificó su victoria por la vía rápida. Y eso que nuevamente volvió a terminar en inferioridad por una expulsión de Jair. Apenas tuvo rival, como viene siendo costumbre cada vez que el Granada pisa suelo guipuzcoano. Además de la goleada, también lamentó la grave lesión de Hormigo, quien tuvo que abandonar antes el terreno de juego a causa de una complicada caída en su rodilla derecha. Ni el Granada de los chaveas pudo romper con su maleficio en Ipurua. Pacheta alineó a tres de las irrupciones nazaríes en el inicio de curso, pero ni con esas fue capaz de sacar algo positivo del coliseo azulgrana. Emeka se topó con el experimentado Juan Bernat en el costado derecho; Chinaza fue contenido a la fuerza por el aplomo de Arbilla y Elgezabal, mientras que Bourama acusó la falta de rodaje en la categoría ante el enrachado ataque armero. El Eibar entró en tromba al encuentro y lo dejó claro desde las primeras de cambio. Sobre todo, cuando Iván Gil y Jon Bautista, la novedad de los armeros en lugar de Martón, lograban asociarse. El primero en avisar fue el de Mahón con una acción mano a mano en la que pudo imponerse a Raúl Lizoain. Más tarde la tuvo Adu Ares con otra acción similar y a la tercera llegó la vencida. En esta ocasión, desde las botas de Ivan Gil. Pase filtrado de ‘Bau’ que el mago de Viladecans definió con disparo seco, pegado al palo izquierdo, que fue imposible para el meta rojiblanco. La ventaja fue merecida. El Granada todavía no se había encontrado en la soleada y muy calurosa tarde de Eibar; tardó varios minutos en hacerlo. Empezó a encadenar pases frente al férreo bloque medio ordenado por Aranbarri, hasta que Arnaiz empezó a concentrarse desde el pasillo interior izquierdo. Ahí llegó su acercamiento más peligroso, con una triple ocasión que acabó con una parada a bocajarro de ‘Benji Price’ (Jonmi Magunagoitia y su habitual gorra para combatir los rayos de luz), posteriormente anulada por fuera de juego. Los de Pacheta parecían darle continuidad a su mejor momento, pero cuando más cerca estaba la igualada, los locales ampliaron las diferencias. Nueva acción trenzada que Adu Ares se encargaría de definir con un lujo de exterior al palo largo. El cuadro granadista reclamó una falta previa en el forcejeo entre Chinaza y Arbilla cuando este recuperó el balón, pero finalmente el VAR no alertó al colegiado. Para entonces, Ipurua se lo pasaba en grande. Tras el primer tropiezo frente al Tenerife, ha recobrado la invencibilidad y qué mejor que ante su víctima favorita para hacerlo. Ya van seis derrotas en sus últimas siete visitas. Pacheta, sin embargo, no quería darse por vencido y activó a varios de sus hombres de refresco en el descanso, como Marques y el exarmero Pascual. También lo hizo Aranbarri al dar descanso a un Elgezabal con amarilla en lugar de Jair. Modificación con tal de no trastocar un plan de partido que marchaba a la perfección. Hasta incluso podía ir a mejor para sus intereses cuando en el 60’ Jon Guruzeta terminó en el punto de penalti una potente cabalgada de Álvaro Rodríguez desde el costado diestro. Golpe definitivo. El técnico agotó sus cartuchos, pero era en vano. Le faltaban ideas, piernas y hasta ambición para poder sacar algo positivo de la tarde. Aun así, justo cuando el partido estaba visto para sentencia, el partido pareció darle una oportunidad más. A falta de un cuarto de hora, Jair levantó la pierna más de lo debido cerca de su área y, al tratarse de juego peligroso sobre la cabeza de Rodelas, Romero Freixas decidió mandarlo de vuelta a los vestuarios. Aunque la superioridad solo duró cinco minutos al Granada, pues, con los cinco cambios ya cumplidos, Hormigo tuvo que dejar a su equipo con diez por culpa de una posible grave lesión en su rodilla. Poco más se vio después. Felicidad a raudales en los armeros y decepción inexplicable en los nazaríes. Ipurua no es su liga.
MU
Real Madrid
Barcelona
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