

El Celta se medirá en sus próximos cuatro partidos con dos recién ascendidos, el dubitativo Elche y el Omonia chipriota en la Europa League.
Tres puntos en cinco encuentros y solo dos goles a favor. El balance del Celta en el inicio de la temporada se puede calificar como pobre. Su calendario hasta el momento ha sido de una dificultad media, enfrentándose a adversarios llamados a estar en la zona templada de la tabla y que tienen como techo luchar por Europa. Tras cinco partidos ante rivales de su liga (Valencia, Osasuna, Athletic, Real Sociedad y Getafe), Claudio Giráldez y sus futbolistas parte como favoritos a lograr la victoria en sus próximas cuatro citas. Dos recién ascendidos, un equipo que ha empezado el campeonato con muchas dudas y una de las ‘Cenicientas’ de la Europa League ofrecen al cuadro vigués la posibilidad de despegar a corto plazo. Este bloque de duelos asequibles arranca el domingo frente al Málaga en Balaídos, por donde pasará el sábado del siguiente fin de semana otra de las novedades esta campaña en Primera División, el Racing de Santander. Frente a andaluces y cántabros el Celta deberá sobreponerse a dos fantasmas que arrastra de la pasada temporada: sus malos números como local y las derrotas contra Oviedo y Levante, conjuntos que venían de Segunda División y se presentaron en Vigo ocupando puestos de descenso. Entre estas dos jornadas de Liga consecutivas en casa a los célticos les toca un largo viaje continental. La Europa League sube el telón en Chipre para el representante gallego. El miércoles se mide en Nicosia con el Omonia, en principio, uno de los participantes más flojos en la Fase de Liga. No obstante, los olívicos ya comprobaron el pasado otoño lo caro que puede salir afrontar con exceso de confianza un choque europeo. Cayó en Bulgaria ante el Ludogorets tras iniciar el partido con un once plagado de habituales suplentes. Tampoco trae buenos recuerdos al vestuario del Celta el desplazamiento que reactivará la competición después del macroparón. El 11 de octubre visita Elche, escenario de una de sus peores actuaciones la pasada temporada. En aquel momento el equipo ilicitano iba lanzado, situado en puestos de Champions League, todo lo contrario que ahora. Solo ha sumado 1 punto y está mostrando una alarmante fragilidad defensiva. Los celestes parecen obligado a aprovechar este tramo del calendario porque, a priori, la dificultad va a aumentar una vez que dispute sus próximos cuatro encuentros. El 15 de octubre recibirán a la Juventus y a partir de ahí se irán encontrando con rivales de diferente nivel hasta que llegue una fase temible para despedir el año. Cerrarán noviembre frente al Real Madrid, Bournemouth y Villarreal, quedando para diciembre el Barcelona, Olympique de Marsella, Espanyol (bestia negra de Giráldez) y Atlético.
MU
Real Madrid
Barcelona
Tất cả bình luận