Szoboszlai igualó desde el punto de penalti al Newcastle (2-2) en el estreno del español como entrenador del Liverpool. El español provocó la pena máxima.

Celebraba St James’ Park una victoria virtual, se resignaba el Liverpool cuando Hall derribó a Víctor Muñoz en el último suspiro. El castigo por esa acción fue un penalti que Szoboszlai convirtió para que Iraola debute como entrenador red con un empate. Dramático. Así fue el estreno de Iraola en el banquillo del Liverpool. A su equipo le faltó la chispa necesaria para anular los goles de Elanga y Willock que amenazaban con derrota de los reds. Hasta una arrancada de Víctor Muñoz cerca del área rival con el tiempo añadido ya cumplido. Iraola celebró con un suspiro de alivio cuando el colegiado señaló un penalti que Szoboszlai se encargó de transformar en la que fue la última acción del partido. Aún no había terminado de arrancar el Liverpool cuando Osula lo hizo desde su propio campo, cruzando la medular y ofreciendo un pase en profundidad para Elanga, que ganó a Kerkez en carrera y posteriormente a Alisson en el mano a mano. Cómodo con la ventaja el Newcastle se dedicó a despejar balones cuando no tenía más opciones, y a salir en velocidad cuando si las tuvo. Los de Iraola fueron encontrando su ritmo poco a poco, algo que no lograron materializar en ocasiones. Wirtz estuvo a punto de empatar cuando, en el minuto 17, recogió un balón suelto que las urracas no acertaron a despejar. El alemán disparó cruzado de primeras, pero Hornícek se lanzó bien abajo para desviar el tiro a córner. Tras el descanso hubo mayor intensidad, mayor urgencia por parte de ambos equipos. Gakpo avisó primero y empató después. En el minuto 54 recibió en la frontal, y aprovechó la pasividad de la zaga local para girarse, disparar raso y superar a Hornícek. Casi tres minutos después, se le borró la sonrisa a Iraola. Willock, que apenas llevaba unos segundos sobre el césped, finiquitó un contraataque en el que Wissa fue protagonista. Dejando atrás rivales y asistiendo a Willock, que devolvió la ventaja al Newcastle tirando con efecto desde la frontal ante la frustrada estirada de Alisson. Se vino arriba el equipo de Jaissle, que debutaba como entrenador en la Premier League. Se gustó cuando se encontró nuevamente por delante en el marcador, iniciando su mejor periodo del partido. Elanga y Willock trajeron de cabeza a los laterales visitantes, ambos amonestados en el primer tiempo, y Wisa tuvo una oportunidad de oro para poner tierra de por medio en el minuto 68. Conectó en la frontal del área pequeña con un centro raso de Hall, pero su toque fue tan ligero que no alteró la dirección del envío, para alivio del Liverpool. Entendieron el aviso los reds, que aumentaron su intensidad según disminuía el tiempo que les quedaba para rascar algo positivo de su visita a St James’ Park. Contaron con la posesión en el tramo final, pero no con el brillo ni las ocasiones necesarias. Celebraban los geordies, se resignaban los scousers cuando Víctor Muñoz, en el quinto minuto del añadido, fue obstruido por Hall dentro del área local, permitiendo que Szoboszlai rescatara un punto desde el punto de penalti. Para decepción del Newcastle y alivio de Iraola.