El Real Madrid arrancó su andadura en la Champions League con una trabajada victoria por 2-1 frente al Inter de Milán en la primera jornada. En el Santiago Bernabéu, los blancos necesitaron de las actuaciones sobresalientes de Thibaut Courtois y Dean Huijsen para doblegar a un rival que nunca dejó de competir.

Courtois fue el gran protagonista del encuentro bajo palos. El portero belga realizó siete paradas a lo largo de los noventa minutos, desactivando una y otra vez las llegadas del ataque interista. Sus reflejos y su colocación fueron impecables, y sin su contribución el marcador habría sido muy diferente. Courtois demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores guardametas del planeta y por qué sigue siendo indiscutible en la portería madridista.

Dean Huijsen completó una actuación defensiva extraordinaria con 12 despejes durante el partido. El joven central cortó numerosas jugadas de peligro del Inter, mostrando una lectura del juego impropia de su edad, dominio aéreo y una entrega física encomiable. Su rendimiento refuerza las opciones de Carlo Ancelotti en la zaga y será sin duda uno de los temas de conversación entre los aficionados del Real Madrid en los próximos días.

El partido fue vibrante e igualado. El Real Madrid logró marcar dos goles, pero el Inter recortó distancias y apretó en los minutos finales en busca del empate. Sin embargo, cada intento nerazzurro se encontró con la muralla formada por Courtois y Huijsen. El Bernabéu vivió un final tenso hasta que el pitido final confirmó los tres puntos para los locales.

Esta victoria en la jornada inaugural otorga al Real Madrid un impulso importante en una fase de la Champions League donde los márgenes son muy estrechos. El Inter, por su parte, se marcha de Madrid con la sensación de que mereció más, pero sin recompensa ante un rival que supo sufrir y defender cuando más lo necesitaba. Un resultado que podría marcar el rumbo de ambos equipos en la competición europea.