Paulo Henrique Ganso ha sido recibido como una auténtica estrella en su regreso a Brasil, donde ha firmado por el Fluminense después de una decepcionante aventura en Europa. El talentoso mediapunta brasileño llegó al Sevilla de Sampaoli procedente del São Paulo a cambio de una fuerte suma, 9,5 millones de euros, y un contrato muy elevado, pero su rendimiento en Nervión fue de más a menos. Tras no entrar en los planes de Caparrós para su nuevo proyecto con Machín al frente, fue cedido al Amiens francés, donde tampoco logró hacerse un hueco en el once. De mutuo acuerdo entre las partes, el jugador volvió a Brasil en busca de reactivar su carrera.

”Quiero hacer bien mi trabajo para alegrar a toda esta afición. Esta recepción ha sido maravillosa, sólo quiero entrar en el campo y hacerlo lo mejor para dar alegrías. En 2012 tuve interés del Fluminense, pero es una pena que no se dio hasta ahora. La vida siguió y hoy estoy pudiendo realizar el sueño de mucha gente y llego muy feliz. Estoy muy motivado y contento”, ha dicho Ganso en un espectacular recibimiento en el aeropuerto.