
El club blanco sube su propuesta, sin llegar a las demandas iniciales del brasileño, y pide una respuesta rápida.
El Real Madrid sube su propuesta inicial, sin llegar a las demandas de Vinicius, y ahora la pelota está en el tejado del brasileño. Ese es el resumen breve y rápido, de una situación antónima. De un episodio, la renovación, o no, del 7 blanco muy, muy largo. Es lo que se extrae de la reunión que ha tenido lugar este miércoles entre el entorno de Vini, con su agente Frederico Pena a la cabeza, y el equipo blanco, con José Ángel Sánchez y Juni Calafat a ese lado de la mesa. Un conversación en la que ninguna parte se sale con la suya, pero sí que aparece un punto intermedio donde, si así lo considera el jugador, pueden encontrarse. Eso sí, según ha podido saber AS, la oferta blanca no es sine die, no habrá un compás de espera eterno. El Madrid espera una respuesta, una rápida. El contrato de Vinicius lleva tiempo en cuenta regresiva y el 30 de junio será el punto final. Y ello dibuja una situación que desde todas las partes necesitaban atajar y de la que el Arsenal, con Mikel Arteta con el bastón de mando, se quieren aprovechar. Con un acercamiento que ha llevado incluso al vestuario gunner a pensar que el curso siguiente tendrán al brasileño como compañero de equipo. Pero para llegar a ese río, antes tenía que romperse el puente existente entre Vini y el Real Madrid. Y si bien en los planes de la entidad no estaban el ir más allá, han querido demostrar su deseo por encontrar el apretón de manos. De ahí la subida. Por eso ahora todo queda en manos del extremo. Como ha venido contando este periódico, Vinicius ya había rebajado sus demandas iniciales, cercanas a 30 millones de euros anuales, hasta acercarse a un punto más cercano a los 20 millones netos por temporada, con variables que lo elevarían. Aunque con una letra pequeña que no lo es tanto. Pues en esas conversaciones aparecieron una posible prima de renovación, algo similar a la prima de fichaje que percibió, por ejemplo, Mbappé al fichar. Además de un aumento en cuanto al porcentaje de derechos de imagen que percibe el brasileño. Algo por encima del 50% actualmente y quería subirlos aún más. Pues bien, según apunta la SER, el punto de no retorno por parte del equipo blanco son 24 millones de euros netos. Una subida respecto a los 20 iniciales a los que sí estaban dispuestos a llegar, pero alejados de esos 30 millones de euros que aparecieron en las primeras conversaciones. Eso sí, tal y como apuntan desde Brasil, con varios bonus que han hecho al futbolista entender que, ahora sí, tanto el club como él comienzan a hablar el mismo idioma. Hay optimismo entre las partes en que ese nuevo contrato, que iría hasta 2031, pueda llegar a buen puerto. Aunque desde el Madrid, tras mostrar su buena fe, quieren una respuesta rápida. Y mientras su futuro escribía sus primeras actualizaciones en mucho tiempo, Vinicius. que llegó al entrenamiento de ayer en Valdebebas acompañado por Tatá Soares, su hombre de confianza y presente en esa reunión, dejó un mensaje público de lo más enigmático al mismo tiempo que las líneas maestras de ese encuentro comenzaban a trascender. De repente, Vinicius ‘desapareció’ de Instagram. La estrella brasileña eliminó todo rastro de la red social y dejó a los 63,9 millones de seguidores, amén del planeta fútbol, en interrogante. Ni foto de perfil, ni publicaciones, ni historias destacadas... Nada. Curiosamente, el día que todo cambió.
Manchester United
Real Madrid
Barcelona
All Comments