
El expresidente de la RFEF cumplirá este mes el final de la sanción de FIFA, aunque también fue castigado por el TAD. Este 20 de agosto se cumplen tres años
Luis Rubiales se encuentra en la recta final de su inhabilitación. Este 20 de agosto se han cumplido tres años del título mundial de la Selección femenina de fútbol en Australia y Nueva Zelanda. Un éxito inmenso para aquel equipo y también para una Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que entonces se encontraba presidida por Luis Rubiales, cuya conducta durante la celebración, desde sus gestos en el palco al beso en la boca que propinó a la jugadora Jenni Hermoso, desembocaron en la inhabilitación del mandatario. Un castigo que se encuentra en la recta final y que le permite volver a llevar a cabo actividades relacionadas con el fútbol, algo que en los últimos 36 meses tenía prohibido. Las dos inhabilitaciones que aún penden sobre él fueron dictadas por FIFA, en primer término, y posteriormente por el Tribuna de Arbitraje Deportivo español. En el primer caso, FIFA fue la primera en reaccionar y el 26 de agosto le sancionó de manera provisional, aunque posteriormente confirmó la inhabilitación de tres años por “un comportamiento ofensivo y violar los principios del juego limpio durante la final del Mundial Femenino”. Castigo que le impide cualquier actividad relacionada con el fútbol nacional e internacional y que cumplirá en los próximos dias (el día 26). Más tarde llegó la del TAD, que analizó el caso de forma diferente y castigó al dirigente con un año y seis meses por el beso e idéntica sanción por sus gestos en el palco agarrándose los genitales. Mismo castigo que FIFA, aunque en este caso se limita a no poder ostentar ningún cargo federativo de ámbito estatal. Resolución dictada el 15 de noviembre de aquel 2023 y que debe terminar en ese mismo mes de este 2026. Casi dos años más tarde, el juicio penal se celebró en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares bajo un tremendo interés mediático. La sentencia dictaminó que aquel beso no fue consentido y Rubiales fue condenado por un delito de agresión sexual a una multa de 10.800 euros, más otros 3.000 de indemnización a la víctima por la responsabilidad civil. Y fue absuelto de un delito de coacciones. Su nombre también figura como investigado en el ‘Caso Supercopa’, que aún se encuentra en fase judicial. Durante este tiempo, publicó el libro ‘Matar a Rubiales’, donde defendía su figura y, más recientemente, ha vuelto a aparecer de manera recurrente en varios medios de comunicación. Ha opinado sobre el Mundial 2030, del que él fue uno de los impulsores en su época de presidente de la RFEF, de política nacional, de la FIFA, y de otros múltiples temas. También ha defendido en varias entrevistas e intervenciones que su objetivo es poder trabajar y ganarse la vida, y no tiene intención de momento de volver al mundo del fútbol. Aunque si decidiese lo contrario, está muy cerca de poder volver a hacerlo.
Manchester United
Real Madrid
Barcelona
All Comments