
El Barça hace su mayor esfuerzo económico desde el verano de las palancas. Las ventas de Ferran, Ansu Fati, Marqués y Fort dejan el balance en -102
Después de veranos de contención por su apurada situación económica, excluido por LaLiga de la famosa regla del 1:1 de fairplay financiero, el Barça ha aprovechado una cierta recuperación para hacer una inversión potente este verano con un punto preventivo. El año que viene podría verse obligado a regresar a Montjuïc mientras se instala la cúpula del Spotify Camp Nou. Así, y pese a no conseguir su sueño, el fichaje de Julián Alvarez, se ha terminado gastando 184 millones. Desde el verano de las palancas, cuando cerró tres incorporaciones estratégicas (Raphinha, Koundé y Lewandowski), que más Pablo Torre llevaron el esfuerzo a los 160 millones, no hacía una inversión tan potente. El mayor gasto del verano ha sido Anthony Gordon. Anticipándose al Mundial por lo que pudiera pasar, y tal vez intuyendo que podía haber problemas con el fichaje de Julián, pagó 80 millones de euros al Newcastle por el traspaso del inglés. Pero la incorporación de más repercusión fue la de Rodri. Cuando la opinión pública daba por hecho que el MVP del Mundial daría su sí al Madrid, el centrocampista dio su visto bueno al Barça para que negociase con el Manchester City. Los azulgrana han pagado 60 millones de euros por el madrileño, a los que habrá que sumar variables en su momento. En otra operación relámpago, Deco cerró el traspaso de Karim Adeyemi, alemán de origen nigeriano y rumano. El Barça pagó 22 millones de euros al Dortmund por el velocísimo extremo. Y, para rematar el verano, Gabriel Jesús, por el que ha invertido diez millones de euros. Los otros tres fichajes (Cancelo llegó gratis) son de futuro. Bisiwu, prometedora joya de la cantera del Brujas, ha llegado por 8,5 millones. El croata Livakovic, con un paso controvertido por Girona, le ha costado dos millones de euros a la entidad azulgrana. Y la compra del egipcio Hamza se cerró por un millón y medio de euros a su club de procedencia, el Al-Ahly. No obstante, Deco también ha conseguido meter dinero en caja. El principal ingreso llegó de la venta de Ferran Torres al Paris Saint Germain. Admitiendo que sólo le quedaba un año de contrato, los 48,5 millones recibidos en concepto de fichaje se dieron por buenos en las oficinas azulgrana. La venta de Ansu Fati al Mónaco dejó 11 millones en las arcas del Barça. La misma cantidad que el traspaso de Tommy Marqués al Sporting de Braga. Héctor Fort se ha ido a la Real Sociedad por 8,5 millones e Iñaki Peña dejó otros tres. Unos 82 millones que permiten que el balance se cierre en -102. Un mercado al que, para bien o para mal, le faltó Julián.
Manchester United
Real Madrid
Barcelona
All Comments