El brasileño se impone 1-2 al PSG de Luis Enrique y protagoniza una remontada épica. Su Mónaco le saca siete puntos al campeón de Europa.

Nadie puede frenar a Filipe Luis. El brasileño ha irrumpido con fuerza en el fútbol francés y está batiendo todos los registros. Desde que llegó al Mónaco solo conoce la victoria, la última por 1-2 en el Parque de los Príncipes contra el mejor equipo de Europa, el PSG, al que remontó en el segundo tiempo y asaltó el liderato de la liga francesa, en la que ya le saca, contra todo pronóstico, siete puntos al conjunto parisino tras tres jornadas disputadas. En la fiesta de Luis Enrique, renovado solemnemente en la previa del encuentro, en el día que el PSG anunció una ristra de renovaciones, entre ellas también la de Fabián Ruiz, el Mónaco, a través de un valiente Filipe Luis, al que ya se le ven maneras de entrenador de equipo grande, fue osado y sorprendió al campeón de Europa. El primer tiempo fue igualado, con muchos duelos en el centro del campo, aunque la lógica terminó imponiéndose del lado parisino. El PSG sigue sufriendo muchos altibajos. Ha ido perdiendo en los tres partidos de liga en algún momento. No fue titular Ferran, pero sí Akliouche, cuya movilidad descolocó los marcajes al hombre de Filipe Luis. De sus botas brotaron varias llegadas de peligro. Hradecky, portero monegasco, mantuvo con vida a su equipo tras una parada monumental a Doué. El 1-0 no tardaría en llegar. Fabián, un jugador indetectable al que siguen todavía infravalorando en Francia, con dos Champions en el bolsillo, se incrustó en la defensa del Mónaco aprovechando una indecisión rival tras una segunda jugada. El español asistió a Kvaratskhelia, que, tras levantar la cabeza, le puso un caramelo a Marquinhos. El capitán parisino batió a un Hradecky que ya estaba en el suelo y adelantó al PSG. El georgiano, al filo del descanso, pudo ampliar la ventaja, pero su disparo fue rechazado por el portero. A Filipe el escenario no le arredró. Hizo un cambio, Teze por Vanderson, y se fue al ataque como si no hubiera un mañana. Sin miedo a dejar espacios contra el PSG, el tiempo le dio la razón. Nazinho empató el encuentro tras un centro precisamente del recién ingresado Teze. París pasó de la fiesta al silencio. A Luis Enrique le volvieron a entrar las prisas. Entraron Ferran, Dembélé y Godts. El Mónaco, impertérrito, no se intimidó, más bien lo contrario. La presión infernal de Filipe Luis ahogó a los parisinos. Y el exsevillista Idumbo, que la temporada pasada apenas jugó en el Principado, se inventó una acción de crack para sorprender a Safónov y hacer el 1-2. El asedio que le esperaba al Mónaco era total. El PSG atacó con todo y no se guardó nada. Ferran empató tras un sinfín de intentos, pero el gol fue anulado por fuera de juego de Dembélé. El Mónaco resistió y se llevó un triunfo épico que le coloca en el liderato de la liga francesa con siete puntos por encima del PSG.