El exjugador del Villarreal y el Depor analiza con AS su carrera en los dos equipos y cómo ve el partido de esta noche.

Joan Capdevila (Tàrrega, 1978) es actualmente responsable de las relaciones institucionales del Espanyol, club en el que se formó. Sin embargo, hoy estará muy atento a un partido que disputan los dos equipos que le disfrutaron en su ‘prime’: Deportivo y Villarreal. Fichó por un Depor que acaba de ganar la Liga y ganó dos Supercopas y la Copa del Centenariazo en el Bernabéu, además quedarse a un paso de jugar la final de la Champions, en 2004, competición que disputó varias de las siete temporadas que jugó en Riazor. Al Villarreal llegó ya con 29 años, jugó varias Champions y durante esta etapa levantó la Eurocopa y el Mundial con la Selección. Leyenda de ambas entidades que se enfrentan esta noche. -Cuando le propuse esta entrevista, me dijo que son los dos lugares donde más a gusto estuvo como futbolista... -Sí, sí, también es donde he estado más tiempo. Mi club toda la vida es el Espanyol porque es el que me ha formado. Si no llega a ser por el Espanyol, no hubiera pasado nada de todo eso, de lo que he vivido. Pero sí que es cierto que el Deportivo fue un punto de inflexión después de mi mal año durante ese año tan malo en el Atlético, con el descenso. Pero el Depor fue un punto de partida, como volver a empezar. Firmé por siete años y cumplí el contrato. Siete años en Coruña donde estuve de maravilla. Pude vivir la Champions cinco años consecutivos, ganamos títulos... La verdad es que disfruté mucho. Luego ya en Villarreal, ya con más veteranía, con más experiencia, con un equipazo también, pues disfruté de la profesión que a veces es muy difícil. Y en estos dos equipos lo pude hacer. -Con 22 años, después de bajar con el Atleti, llega a un Depor que acababa de ser campeón de Liga ese año. -Sí, era campeón de Liga, que antes no era solo Barça y Madrid... se podían ganar ligas, cosa que ahora es impensable pero sí es cierto. Yo vine un poquito de puntillas, sin hacer mucho ruido, a trabajar. Sabía que tenía muy complicado tener minutos. Pero bueno, poco a poco fui creciendo. Fui aprendiendo de las grandes estrellas, teníamos jugadores de mucho nivel, y la verdad es que una ciudad encantadora que me acogió muy bien. La verdad es que fue un privilegio poder estar en esa ciudad como Coruña, tan bonita y tan cómoda como es. -Formó parte, digamos de la segunda parte del SuperDepor... -El primer SuperDepor hizo mucho por los jugadores que vinimos después. Nosotros conocimos el Depor gracias a esa generación. para mí, no solo era ir a un club que ganó la Liga, sino que había mucho recorrido también, porque estuvimos cinco años en Champions, fuimos dos veces subcampeones, ganamos dos Supercopas, una Copa del Rey... La verdad que disfrutar de la profesión a veces cuesta mucho y allí en Coruña lo encontré. Al final es acertar y encontrar tu sitio en el que estés a gusto, que estés cómodo y Coruña fue así. A pesar de que el primer año me costó un poco porque llovió todos los días, llovió más que lo que había visto en mi vida... Pensaba: ‘Madre mía, ¿dónde me he metido?’ (ríe). Pero no, fue todo lo contrario, es un club que no tiene esa presión tan mediática como podían tener Barça, Madrid o Atlético. Era un club más tranquilo. -Tenían un equipazo: Fran, Donato, Mauro Silva, Mackay, Tristán... -Y Djalminha. -Exacto y Djalminha. -Y Pandiani, Luque, Víctor, Manuel Pablo, Romero, Molina, Sergio, Valerón... Es que, madre mía. Y lo bueno que teníamos es que el fondo de armario era igual, casi. Había mucho donde Irureta podía elegir. La verdad que fueron años increíbles. Yo los recuerdo ahora mismo con una sonrisa de oreja a oreja. -¿Qué anécdota me puede contar de Djalminha? -Fuimos a jugar Champions, que nos jugamos la clasificación en San Siro, contra el Milán. A nosotros nos valía el empate para pasar a cuartos. Ellos nos tenían que ganar porque si no quedaban eliminados. En el minuto 70 o así, me hacen un penalti a mí, que por cierto, creo que fue un poco piscinazo (ríe). Menos mal que no había VAR. Y me viene Djalminha y me dice: ‘Lo voy a tirar a lo Panenka’. Y le digo: ‘Loco, no te atreves, hombre, que no lo vas a hacer’. Y lo tiró a lo Panenka y lo marcó. Todo el mundo lo recuerda que era como un mago. Era como el Ronaldinho del Barca. Son jugadores especiales, tienen magia, que hacen disfrutar a la gente. La gente, al final, lo que quiere es ver ganar su equipo, pero si ves bicicletas o caños, pues mucho mejor, ¿no? Djalminha daba espectáculo. Luego, recuerdo también los derbis contra el Celta de Mostovoi y esos piques. La verdad que fue muy bonito. Fue intenso, bonito y luego, por desgracia, un capítulo un poco desagradable fue lo del cabezazo a Irureta. Estas cosas eran como ángel y demonio, las dos cosas. Pero tenerlo de compañero ha sido una de las mejores cosas que me han pasado en mi carrera. -Con 29 años firmas por el Villarreal. Otro equipazo: Godín, Cazorla, Senna, Nihat, Rossi... -Lo del Villarreal fue espectacular. Yo sí que es cierto que, después de siete años en Coruña, cambiar de aires, volver a un equipo también puntero como era el Villarreal... me daba un poquito también de respeto. Y nada, qué va. La familia Roig, cuando vi que trabajaba de esa manera todo, muy familiar, todo lo que me cuadra a mí, este tipo de clubes que están cercanos... La verdad es que lo del Villarreal fue extraordinario. Me he cogió en mi ‘prime’ de todo, de experiencia, de madurez... Lo disfruté mucho. La pena es que solo durara cuatro años también. Me hubiera gustado que hubiera durado más, pero fueron cuatro años que fueron una auténtica maravilla. La verdad es que no tengo palabras y el trato que tuvo el presidente conmigo desde el primer día ha sido extraordinario. Además, era jugador del Villarreal cuando ganamos la Eurocopa yel Mundial. -Fueron cuatro años intensos... -Lo viví todo tan intenso... jugamos dos años Champions y luego dos años en Europa League. Es que es muy bonito pasearse por Europa y en Villarreal lo conseguimos. Competíamos más o menos contra los grandes, pero lo pasamos bien. La verdad es que lo disfruté mucho. Me alegré mucho cuando ganó la Europa League. Al Villarreal le faltaba un título europeo y me alegré mucho cuando lo logró. -El Villarreal le caló hondo. -Sí, bueno, es que lo del Villarreal es de otro mundo. Lo que está trabajando ese club. Tantos años en la élite en Europa. Es una maravilla cómo trabaja ese club. Es un ejemplo para todos. Es una ciudad con 50.000 habitantes que está paseando el nombre por toda Europa. Es que tiene mucho mérito, mucho mérito. Y todo el mérito lo puede tener la familia Roig, que se dedica día y noche para lo que es su pasión, que es el Villarreal. Y dentro de esos 30 años que llevan en el club ha habido también algunos baches, como también fue el descenso después de que yo me fui. Se bajó a Segunda para volver a subir. O sea, son gente tan pasional que viven tanto de esta profesión, que me alegro mucho de que les vaya bien. -¿Cómo ve al Depor que hace tres temporadas estaba en Primera RFEF y este verano ha sido el animador del mercado? -Ha entrado a lo grande, ¿no? Soriano, Soriano... Son buenas noticias. Al final, lo que queremos en la Liga española es ver grandes jugadores, ver espectáculo. Yo creo que puede dar mucho, puede hacer mucho ruido en esta Liga. Y no es fácil después de estos años tan malos que han pasado en Primera RFEF. Ha sido muy duro para la afición. Y ahora volver así a lo grande, yo creo que los aficionados del Deportivo estarán encantados con estos fichajes. La verdad es que tiene muy buena pinta. Me gusta que la Liga española se refuerce con jugadores tan importantes como lo ha hecho el Depor. Y oye, yo creo que un partido Villarreal-Depor puede ser un partido muy apasionante y vibrante a la vez. Los del Villarreal, siempre son partidos que hay bastantes goles, porque juegan muy al ataque, da espectáculo y a mí me gusta mucho ver al Villarreal, porque no es un equipo que va a amarrar el 0-0. Son equipos que van a por el gol y a veces les gusta más marcar cuatro aunque le metan tres que no ganar 1-0. Me gustan este tipo de partidos. -¿Le gusta Iñigo después de tantos años con Marcelino? -Bueno, le he visto poco, pero bueno, la verdad que se merece esta oportunidad también, gente joven, con ganas, que vengan a un club con grandes expectativas. Eso también les hace crecer a ellos. Yo creo que es un aprendizaje constante para los jugadores, para los entrenadores... Yo les deseo lo mejor. Lo mejor, porque primero es una persona muy capacitada, que en el Rayo lo ha hecho muy bien y se merece esta oportunidad de poder mostrarse a España y a Europa con este Villarreal de Champions. -¿Cómo ve el partido? ¿Con quién irá? -Yo estoy muy agradecido a todos los equipos que en su día pude estar. Yo quiero que ganen siempre. Obviamente, en los equipos que he estado más años, pues tienes un poquito más de plus ese, de cariño. En un Villarreal-Depor me lo pones muy difícil, no me puedo pronunciar con eso. Tengo muchos amigos y quiero preservarlos. Estoy muy agradecido a los dos clubes. Me gusta que estén en Primera, que estén disfrutando y ojalá les vaya muy bien. Ojalá les vaya fenomenal a estos dos equipos que me han dado tanto. Al final, entre los dos estuve 11 años de mi carrera.