El AEK arrancó su andadura en la UEFA Champions League con una victoria trabajada pero efectiva: 1-0 frente al LASK en la primera jornada. Un triunfo cimentado en una defensa impecable que mantuvo la portería a cero y en la calidad individual de dos jugadores que marcaron diferencias en el tercio ofensivo.

Lovro Majer fue el cerebro del ataque del AEK durante los noventa minutos. El centrocampista croata repartió cuatro pases clave a lo largo del encuentro, demostrando una visión de juego superior que le permitió encontrar constantemente a sus compañeros en posiciones ventajosas. Su capacidad para romper líneas con el balón en los pies fue el principal recurso ofensivo de su equipo, y prácticamente todas las jugadas de peligro del AEK llevaron su firma.
Aboubakary Koita también fue protagonista con una actuación desequilibrante por las bandas. El extremo completó seis regates exitosos, un dato que refleja su insistencia en el uno contra uno y su habilidad para superar rivales en carrera. Sus conducciones estiraron la defensa del LASK y generaron espacios que el AEK intentó aprovechar durante todo el partido. La defensa austríaca no encontró fórmula para frenarlo.
En la retaguardia, el AEK exhibió una solidez envidiable. El LASK buscó el empate con insistencia en los tramos finales, pero se topó con una zaga ordenada y comprometida que no concedió ocasiones claras. La portería a cero fue el justo premio a una labor defensiva colectiva impecable que frustró cada intento del conjunto visitante.
Con estos tres puntos en el bolsillo, el AEK se sitúa en una posición favorable de cara al resto de la fase de grupos. Para el LASK, la derrota obliga a reaccionar cuanto antes si quiere mantener vivas sus aspiraciones europeas en las próximas jornadas.
AEK Athens
LASK U19
All Comments