

A falta de inspiración en ataque, Vinicius muestra su versión más solidaria (nueve recuperaciones) y encuentra el respaldo de Mourinho pese a los silbidos.
Con la llegada de José Mourinho al banquillo del Real Madrid, había un asunto sobre la mesa que debía afrontar más pronto que tarde: coser su relación con Vinicius. Dicha relación salió muy tocada de los tres duelos entre Madrid y Benfica del curso pasado, sobre todo a causa del Caso Prestianni, pero Mou se puso manos a la obra ya desde el Mundial, fue clave en la decisión del brasileño de renovar con el Madrid y ahora está logrando, poco a poco, sacar una versión más comprometida de Vini. No la mejor, ni mucho menos; esa llegará cuando el 7 blanco vuelva a regatear y marcar. Pero mientras eso sucede, Mou está transformando a Vini en lo defensivo y en lo anímico. Se vio ante el Inter de Milán, en el debut de Champions: Vini anduvo obtuso en el ataque, sin ocasiones de gol creadas, sin tiros entre palos, y con apenas dos regates completados; pero lo compensó recuperando nada menos que nueve balones, más del doble que el segundo en el Madrid (Bellingham, con cuatro). Todo lo fino que no estuvo en ataque sí lo estuvo en defensa. Vinicius, criticado por su falta de compromiso defensivo, ante el Inter demostró todo lo contrario. Replegó en las acciones defensivas para su equipo y logró nueve recuperaciones. Récord de un delantero del Real Madrid desde que Higuaín robará 12 en 2008 Y es también una versión más pausada del brasileño, menos hirviente. Ante el Espanyol, en el debut liguero, Mou le defendió (“No es un santo, pero lo que le hacen es demasiado. Parece que esté planeado”), pero también dejó claro que temía su reacción (“Le dije que tuviese cuidado con lo que hacía si marcaba”). Y desde entonces, Vini ha bajado las revoluciones, con la única excepción de su acalorada conversación con Hernández Hernández durante el Betis-Madrid, en la que vio amarilla y en la que, una vez más, Mou salió en su defensa. Ante el Inter, Vini no encontró el camino y al ser sustituido al borde del final, totalmente agotado, se repitió una escena que empieza a ser recurrente: silbidos desde la grada, más al principio, algunos menos después cuando Mou alentó los aplausos. Hay una herida que sigue sin cerrar, data de aquel Clásico y aquel desplante a Xabi Alonso. El Bernabéu sigue identificando a Vini como el autor material de aquel cese y se lo recuerda. Pero Mou está empeñado en darle una vuelta a la situación. Tras el duelo, la reacción del Bernabéu centró gran parte de las declaraciones del técnico, que sin embargo se afanó por no criticar al público del estadio: “Vini no está a tope, eso lo vemos todos. Él es el primero que lo sabe. Está trabajando mucho para ser el Vinicius que decide partidos. Pero ha tenido una entrega muy buena todo el partido y yo tengo que valorar mucho esto. Tengo mucho respeto por el Vinicius que me he encontrado. Y lo otro ya llegará, ya ganará partidos”. Hizo especial hincapié Mou en el sacrificio defensivo de Vini, mientras le llega la inspiración: “Si trabaja para el equipo, tiene siempre mi apoyo y mi cariño. ¿Significa eso que jugará siempre y los 90 minutos? No, pero tiene mi apoyo. Quien da todo, no está obligado a más. Y él lo ha hecho.
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